jueves, 2 de octubre de 2014

Edil de Iguala en los brazos del narco


Bajo Reserva | Periodistas EL UNIVERSAL


Jueves 02 de octubre de 2014


JOSÉ LUIS ABARCA


EL EDIL igualteco con licencia y prófugo de la justicia,José Luis Abarca, tenía todo listo para impulsar a su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, como la candidata a la presidencia municipal de Iguala para el 2015. Por esa razón armó la tarde-noche del pasado viernes el tinglado del informe de esta mujer, en su calidad de presidenta del DIF local. No quería molestias y los normalistas de Ayotzinapa se cruzaron en el camino del perredista, hombre que comenzó como vendedor de sombreros y ahora es un próspero comerciante de joyas. La sospecha, nos dicen, es que tiene nexos con el crimen organizado y que no quería obstáculos para llevar a su cónyuge a la silla de alcalde, una sucesión entre familia, prole que tiene relación de sangre con Alberto Pineda Villa, El Borrado, identificado como operador del extinto capo Arturo Beltrán Leyva. La noche que los policías atacaron a los estudiantes, el edil dormía seguramente en los brazos del crimen, nos comentan.

 

PRECAVIDOS, los ministros de la Corte, que presideJuan Silva Meza, dejan hoy la sede principal en el corazón de la ciudad de México, para evitar que la revisión de la reforma electoral en el ámbito estatal se entorpezca. El pleno sesiona en la oficina alterna, al sur del DF. La decisión se tomó para evitar desplazarse por donde habrá cortes viales por la marcha del 2 de octubre de 1968. Los ministros trabajan a contrarreloj y han sesionado de manera extraordinaria para garantizar el análisis de las impugnaciones a ordenamientos electorales, antes de que inicie el calendario de los comicios de 2015.



MIGUEL A. MANCERA


BAJO RESERVA mantiene el gobierno del DF la estrategia para dar seguimiento a las marchas del 2 de octubre. Sin embargo, nos dicen, el jefe de GobiernoMiguel Ángel Mancera encargó al secretario de Seguridad Pública, Jesús Rodríguez Almeida, un despliegue táctico en las calles adyacentes a la ruta de las manifestaciones para actuar en caso de que los grupos de anarcos, jóvenes muy violentos, ataquen los inmuebles o a los ciudadanos. En paralelo, el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, tiene la encomienda de monitorear cualquier incidente, mediante las cámaras instaladas en la capital del país, nos comentan.

 

EL EJÉRCITO lo vio y lo reconoció; la PGR lo confirmó: en Tlatlaya se violaron los derechos humanos y al menos tres militares dispararon inexplicablemente en contra de presuntos delincuentes y se sospecha que existieron ejecuciones. A esta conclusión preliminar llegaron las autoridades en poco más de una semana de investigaciones. En contraste, el ómbudsman nacional,Raúl Plascencia Villanueva, dijo que su indagatoria tardaría varias semanas, pero adelantó que contaba con testimonios, peritajes y otras evidencias y que todas ellas indicaban que el hecho en el que murieron 22 personas se trató de un enfrentamiento. Hoy los papeles históricos están invertidos: las instituciones aceptan que los derechos humanos fueron violados y el ómbudsman dice que no hay elementos para presumir abusos. 



JUAN FRANCISCO EALY O.



UN JOVEN que acaba de cumplir 98 años, y bajo la conducción del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, sigue a la vanguardia en el periodismo del país y gana premios. Justo el día del aniversario de la fundación de EL UNIVERSAL, el monero Ángel Boligán Corbo ganó el Premio Nacional de Periodismo con el cartón Reforma Energética y los reporteros Alejandra Sánchez Inzunza,José Luis Pardo Pablo Ferri obtuvieron la distinción con el reportaje Narcotráfico en América Latina. Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela, publicado en la revista Domingo de esta casa editorial. Así llega El Gran Diario de México a su cumpleaños. Dos años antes del centenario es el líder en su edición impresa y en la plataforma web con 15.7 millones de usuarios únicos en septiembre. ¡Felicidades!



¿La caída de Ángel Aguirre?




El que ya no sabe qué hacer, es el gobernador Ángel Aguirre Rivero.


Desde la Presidencia de la República lo están presionando mucho para resolver el asesinato de 3 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, así como la desaparición de otros 43 jóvenes en Iguala; sin contar, claro, del ataque que también sufrieron jugadores del equipo de futbol “Los Avispones”.




De acuerdo a columnistas de la Ciudad de México, en la Secretaría de Gobernación se prepara una salida política para evitar que las protestas masivas de los normalistas de Ayotzinapa, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otras organizaciones sociales se extiendan en todo el país.

Y para el inquilino del Palacio de Covián (Miguel Ángel Osorio Chong), aseguran, la salida más correcta es que Ángel Aguirre solicite licencia como gobernador y escoja cuanto antes a alguien de su entera confianza para despachar en Casa Guerrero.

Desde un principio he señalado en esta columna de la ausencia de gobierno en la entidad y de la irresponsabilidad tremenda de otorgarle demasiado poder a su sobrino Jesús Ernesto Aguirre Gutiérrez.



Ángel Aguirre ha preferido más las fiestas que cumplir con la responsabilidad que le confirieron los electores el 30 de enero de 2011.

Y muy mal se han visto los dirigentes del PRD en defenderlo a capa y espada. Pero es obvio que el apoyo que le han otorgado no es gratuito. Se han beneficiado con cargos y otro tipo de prebendas. Eso queda muy claro.

Gracias a Ángel Aguirre se disparó la narco inseguridad en Guerrero, y en su gobierno es cuando más asesinatos se han cometido contra dirigentes de organizaciones sociales.

Todo lo que mal empieza, mal acaba. ¿O no?

El político ometepequense tiene que ir valorando en solicitar licencia como gobernador. De lo contrario, las protestas de organizaciones sociales van a intensificarse más en su contra.

Desde luego que son muchos los que están preocupados de que Aguirre caiga, en especial, sus colaboradores más cercanos, alcaldes, legisladores, dirigentes del PRD y de otras fuerzas políticas que se han beneficiado con el segundo gobierno de “izquierda” en la entidad.

Ni siquiera Zeferino Torreblanca Galindo enfrentó graves problemas como su sucesor en el cargo. Y muchos se preguntarán por qué. Muy sencillo. Independientemente de su actitud soberbia, el también ex alcalde de Acapulco sí le dedicaba tiempo atender lo que su agenda le permitía y hacía constantes reuniones con sus colaboradores para evaluar las acciones de gobierno.





 Ángel Aguirre demostró su desinterés de atender los problemas de la Guerrero desde que rindió protesta por segunda ocasión como gobernador. Pero eso no es todo. Designó a algunas personas sin perfil para ocupar algunas secretarías de despacho. Y lo que más le han cuestionado es el haber incorporado a decenas de sus familiares en diversos cargos de la administración estatal. Nepotismo total.

Hay quienes quieren quedar bien con el mentado jefazo, asegurando que todo lo malo que ocurre en la entidad, son provocados por los adversarios de la izquierda electoral, con el único fin de hacer quedar mal al PRD en las elecciones de 2015.

Si Ángel Aguirre fuera un gobernante responsable, no le estallarían a cada rato problemas. Su ausencia constante en el ejercicio del poder, es la causa de todo lo que le ocurre. Por lo tanto, que no se queje.

Lo primero que le estalló fue el asesinato de dos estudiantes –también de Ayotzinapa– el 12 de diciembre de 2011, a ocho meses de haber asumido la gubernatura.

Posteriormente los grupos de la delincuencia organizada comenzaron a aplicar sus estrategias de terror al sector productivo: robos a mano armada, extorsiones, cobros de derecho de piso, secuestros, levantones y ejecuciones. Su irresponsabilidad de brindar seguridad a los guerrerenses dio pauta a que en varios municipios surgieran grupos de autodefensa.



Y eso no es todo. Los asesinatos cometidos en contra de luchadores sociales siguen en la total impunidad. Incluso, tampoco han sido esclarecidos los homicidios de miembros de la clase política.

El caso Chavarría, es un ejemplo muy claro de que su gobierno no le importa resolver ningún crimen. Y eso que fue un compromiso que hizo cuando andaba en campaña.

La madrugada del 14 de septiembre de 2013, fue sorprendido por la tormenta tropical “Manuel”, que ocasionó serios daños a la infraestructura carretera y muchas muertes en su paso por la entidad. El gobernador Aguirre no alertó a la ciudadanía de las fuertes lluvias, a pesar de que la Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional informaron a tiempo a los mandatarios de las entidades en donde “Manuel” iba a provocar fuertes lluvias.

Le valió a Ángel Aguirre alertar a sus gobernados, ya que prefirió convivir con sus invitados en la residencia oficial Casa Guerrero, luego de que entregará la presea “Sentimientos de la Nación” en la Iglesia de Santa María de la Asunción.

En una foto que se publicó al día siguiente en algunos diarios estatales, se veía a un gobernante muy sonriente, mientras miles de guerrerenses perdían en ese momento sus viviendas a causa de las fuertes lluvias.



No cabe duda que Ángel Aguirre ha sido un desastre como gobernador de Guerrero. Y lo más grave es que todavía pretende imponer a su hijo Ángel Aguirre Herrera como alcalde de Acapulco y a sus amigos para otros cargos de elección popular.

Lo que ocurrió en Iguala (entre el 26 y 27 de septiembre) fue algo grave y que revivió el fantasma de la “Guerra Sucia”. Ningún otro gobernador del país quisiera estar en los zapatos de Ángel Aguirre, pues el asesinato de 3 estudiantes de la Normal de Aytozinapa, un jugador del equipo de futbol “Los Avispones”, un chofer de un autobús y una usuaria del transporte público, no es cualquier cosa.



Y, peor aún, la desaparición de 43 normalistas, justifica lo que hace unos días dijo el presidente Enrique Peña Nieto: “En Guerrero hay debilidad institucional”.

Cuando el presidente Peña Nieto expresó eso estaba molesto. ¡Y cómo no! En Los Pinos ya están cansados de estar ayudando a cada rato al gobernador Ángel Aguirre.

Es urgente que el mandatario perredista solicite licencia al cargo, porque ha demostrado en tres años y medio que no puede con la responsabilidad de gobernar. Porque si no lo hace las cosas se le van a complicar más de la cuenta.

El Gobierno del Estado inicia campaña #HastaEncontrarlos con brigadas de búsqueda en Iguala

El Secretario del Trabajo y Previsión Social del Estado encabezado por el Lic. Alberto López Rosas siguiendo, las indicaciones del Gobernador Angel Aguirre Rivero.
El Secretario del Trabajo personalmente se dio a la búsqueda casa por casa en diferentes colonias de Iguala, donde las personas ofrecieron poca información, mostrando su interés por la aparición de los normalistas desaparecidos.

Se realizó una caravana de vehículos donde se traslada el personal de la Secretaria del Trabajo y del Servicio Estatal del Empleo, recorriendo las colonias y comunidades de Iguala para cumplir con el objetivo del Gobernador Aguirre Rivero de buscar a los estudiantes de Ayotzinapa, donde desde la mañana del día de hoy  emprendieron brigadas de búsqueda en Iguala para dar con el paradero o recabar información sobre los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural "Raúl Isidro Burgos" que se encuentran desaparecidos.

Utilizando en las Redes Sociales el Hashtag  #‎HastaEncontrarlos‬
















Corto circuito entre EPN y Aguirre Rivero



Jueves 02 de octubre de 2014

Por Ricardo Raphael  El Universal
“¡Coopera o que cada quien se haga cargo de sus problemas!” Algo parecido quiso decirle el presidente Enrique Peña Nieto a Ángel Aguirre, gobernador de Guerrero, con sus declaraciones de esta semana: “El gobierno puede brindar apoyo (pero) se debe actuar a partir de las propias actuaciones del gobierno del Estado”. 

No se necesita un aparato decodificador para entender lo obvio. La línea telefónica que comunica al gobierno federal con la autoridad de esa entidad está haciendo corto circuito. Pero don Ángel no se deja ayudar, o quizá lo que le piden a cambio le saldría muy caro. 

En casa del mandatario guerrerense debe haber una fotografía de Fausto Vallejo, sólo para no olvidar lo que podría ser su destino si un clon del vicegobernador michoacano, Alfredo Castillo, lo viene a visitar una de estas noches. 

Y tiene razón para dormir mal. Si ya las cosas en su estado estaban descompuestas, Troya se puso mucho peor durante el último mes. Aguirre trae por lo menos cuatro frentes abiertos: La Tuta, Tlatlaya, Iguala y el asesinato de Braulio Zaragoza, secretario general del PAN estatal. Más lo que pueda acumularse esta semana. 

Como solían hacer los líderes del Cártel de Juárez, que cuando el Ejército los perseguía mudaban su residencia al Paso, Texas, así hace Servando Gómez Martínez, La Tuta. Cuando las cosas arrecian en Michoacán viaja desde el puerto de Lázaro Cárdenas al centro turístico de Zihuatanejo, descansa unos días y luego regresa para seguir compartiendo sus videos con cuanto periodista quiera participar en su show mediático. 

Desde la Secretaría de Gobernación han de suponer que un comisionado federal en Guerrero sería la mejor solución para cerrarle el paso al líder de Los Caballeros Templarios sobre la frontera que divide a ese estado con Michoacán. Entre dos vicegobernadores priístas se entenderían mejor de lo que hoy han logrado hacerlo Castillo y el perredista Ángel Aguirre. 

Pero el gobernador rechazó la propuesta. 
Lo anterior ya alimentaba especulaciones cuando se dio a conocer la tragedia del 30 de junio, donde al menos nueve soldados del Ejército mexicano, presumiblemente ajusticiaron a 21 personas que podrían haber formado parte de una banda grande de secuestradores, todos provenientes del municipio de Arcelia, Guerrero. 

Luego, el pasado fin de semana, un comando armado de la policía municipal de Iguala disparó contra 8 personas, entre ellas varios vecinos de Ayotzinapa, cuna muy antigua de la guerrilla guerrerense. Este evento pareciera haber confrontado a dos formas coexistentes de ilegalidad en esta entidad: la insurgencia social versus el narcotráfico. 

Como consecuencia, el presidente del municipio de Iguala, José Luis Abarca Velázquez —hasta hace unos días protegido del gobernador— pidió licencia a su cabildo. Luego se fugó. Cabe aquí recordar que este político perredista está casado con María de los Ángeles Pineda Villa, la hermana del difunto Alberto Pineda, mejor conocido como El Borrado, quien fuera el lugarteniente de los hermanos Beltrán Leyva en el corredor que parte desde Morelos, baja por Arcelia, Tlatlaya, Iguala y cruza por Ayotzinapa. ¡Familia peculiar la del edil proscrito! 

Al final viene la cereza podrida del caos reciente. El domingo pasado, a plena luz del día, en un lugar público de Acapulco, fue asesinado el secretario general del PAN guerrerense, Braulio Zaragoza, sin que a la fecha hayan podido despejarse las razones detrás del golpe. Se dice que traía un pleito con el presidente de su partido, Andrés Bahena Montero, por un faltante de tres millones de pesos, pero eso todavía debe probarse. 

Tanta violencia —relacionada o no— lleva a pensar que el gobierno de la entidad podría ser derrocado o cuando menos intervenido con la presencia de un comisionado federal. Pero Aguirre Rivero se niega en redondo. Ya es tradición en Guerrero que, salvo contadas excepciones, los gobernadores no suelen concluir el mandato que se les entrega en las urnas. En más de un episodio de la historia de la entidad, el poder federal ha arrimado el hombro y sin embargo, en ninguna de tales ocasiones la caída del gobernador ayudó a pacificar a Guerrero. 

La apuesta autoritaria en esta entidad sólo ha provocado más autoritarismo. ¿No habrá otra ruta, distinta a la del vicegobernador de Michoacán, para resolver la crisis? Si la rudeza continúa con la misma intensidad en Guerrero esta pregunta pronto será ociosa. Y sin embargo, acaso en la parte final de la sentencia presidencial se halla la solución al problema: “Se debe actuar a partir de las propias actuaciones del gobierno del estado” y no de las imposiciones centralistas que son espectaculares       pero pocas veces efectivas.

mgcd2012@gmail.com

@ricardomraphael

Última llamada para Aguirre



El mensaje de Peña para el guerrerense fue terminante en el sentido de que si no resuelve de inmediato la crisis, la consecuencia sería su salida de la gubernatura

Jueves 02 de octubre de 2014

El regaño presidencial para Ángel Heladio Aguirre fue tan sólo la expresión pública de un ultimátum que desde el poder federal le dieron al gobernador de Guerrero ante la situación de caos y descomposición que impera en su estado. El mensaje fue terminante y definitivo en el sentido de que si no resuelve de inmediato la crisis que desató la muerte de siete jóvenes en Iguala a manos de la policía local —además del asesinato de un dirigente local del PAN— la consecuencia sería su salida de la gubernatura para dar paso a un interinato que concluya su sexenio.

Porque esta vez no fue sólo la molestia del presidente Peña Nieto la que se expresó en forma de un inusual regaño público al gobernador guerrerense, al que pidió “asumir su responsabilidad” y resolver el problema de los jóvenes asesinados y desaparecidos en su estado, sino que al ultimátum se sumó desde el Congreso de la Unión el diputado Manlio Fabio Beltrones, quien también pidió a Aguirre Rivero —con quien tuvo fuertes diferencias políticas en el pasado reciente— que actuara para resolver estas muertes y desapariciones “antes que intervenga la autoridad federal”.

Y cuando el presidente de la Junta de Coordinación de San Lázaro habla de “autoridad federal” está hablando en realidad de los poderes federales que, ante las dimensiones que está cobrando la situación en Guerrero y la “debilidad institucional” reconocida por el propio gobernador, analizan ya un escenario de salida constitucional para la entidad que podría llegar incluso a la declaración de desaparición de poderes desde el Congreso de la Unión y el nombramiento de un gobernador interino que sustituya a Aguirre Rivero.

Desde la Secretaría de Gobernación le harán llegar el mensaje al gobernador en las próximas horas sobre una “intervención federal” que esta vez no será en forma del envío de operativos federales o el nombramiento de un “comisionado federal” como el que ya pedían ayer algunas voces de la sociedad guerrerense. Cuando el presidente Peña Nieto dijo que su administración no “asumirá responsabilidades que corresponden a las administraciones locales” en realidad estaba anunciando que no habrá más “comisionados” y que la problemática de Guerrero podría, por primera vez en su sexenio, tener un tratamiento distinto por la vía constitucional.

No faltará quien se pregunte por qué el complejo estado de Guerrero, donde además de la penetración del narcotráfico se mezclan graves conflictos sociales, grupos de guerrilla y hasta narcoguerrilla, recibe un tratamiento distinto al que tiene Michoacán, Tamaulipas o marcadamente distinto al “rescate” federal que sí emprendió el presidente Peña Nieto de su natal Estado de México, pero más allá de esas explicaciones políticas lo cierto ahora es que las horas del gobernador Ángel Heladio Aguirre parecen contadas y podría ser el primer mandatario estatal que se vea orillado a dejar el cargo desde el poder federal en este sexenio.

NOTAS INDISCRETAS…

Finalmente dimitió ayer Yoloxóchitl Bustamante de la dirección del IPN, lo que allana el camino a la “solución integral” que anunció el secretario de Gobernación en su aparición espectacular ante los estudiantes en la calle. La pregunta que queda por responder es si Yoloxochitl actuó de motu proprio al impulsar un Reglamento que busca eliminar el nivel de “licenciatura” a varias carreras del IPN para volver “técnicos” a sus egresados o si en realidad el documento no es parte de un plan más amplio desde el gobierno federal para, vía la reforma educativa y laboral, contener los salarios de los participantes en el proceso productivo, desde obreros hasta técnicos, como lo que se buscaba hacer a los profesionistas del Poli. ¿No sería que lanzaron el plan para reformar la Educación Media Superior en el IPN porque supuestamente ahí había “control total” del gobierno y que después seguirán las universidades estatales y al final la UNAM? Por lo pronto la valiente reacción de los jóvenes del politécnico tendría que hacer pensar dos veces un intento de reforma como esa para las carreras universitarias… Las investigaciones de la SEP sobre el fallido programa de Enciclomedia han encontrado tal nivel de corrupción e irregularidades que ya se envió un expediente a la PGR para que analice posibles acciones penales contra el empresario Ricardo Orrantia, dueño del Grupo Altavista y conocido como el Zar de Enciclomedia. El caso ya motivó que la Función Pública emita una alerta a las contralorías internas de varias dependencias para que se revisen los contratos asignados a Grupo Altavista porque Orrantia busca asignaciones en secretarías como la de Salud, en Pemex, el SAT y hasta en la misma SEP donde, no obstante estar siendo investigado, el empresario intenta conseguir nuevos contratos… 30 visitas del presidente Enrique Peña Nieto al Estado de México y ninguna a Oaxaca en 22 meses de su gobierno. ¿Mucho amor por su tierra, centralismo y cálculo electoral o trato desigual para los estados?... Paran los dados. Segunda Escalera.

Comisionado para Guerrero


OPINIÓN

Por Ana María Salazar El Financiero

¿Qué más tiene que suceder en Guerrero para que el presidente Peña se decida a nombrar a un comisionado para la seguridad y el desarrollo integral del estado como lo hizo hace un año para Michoacán? ¿Drástico? Sí.

¿Necesario? También. ¿Debilita la capacidad del gobernador Ángel Aguirre? Pero creo que hay que hacer la pregunta fundamental para entender cuál será el futuro del estado: ¿puede gobernar Guerrero Ángel Aguirre?

Por lo menos ya pidió licencia el edil de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, pero es difícil imaginar que el único recurso que tendrá el presidente municipal es enfrentar un juicio político o renunciar, ya que la noche en que estaban masacrando a seis pobladores, incluyendo a estudiantes de Ayotzinapa, no fue ni siquiera capaz de mentir y decir que estaba en su casa leyendo un libro o viendo televisión. No, en un acto de honestidad bruta admitió que mientras torturaban y degollaban a un estudiante, él estaba en “un baile”. Pero recordemos que no es la primera vez que funcionarios guerrerenses estuvieron enfiestados durante eventos críticos afectando al estado. ¿Recuerdan la incompetencia de la reacción del gobernador y su equipo, que también los agarraron en la fiesta, ante los huracanes Manuel e Ingrid, hace un año?

Hasta agosto de este año, el Estado de México y Guerrero se posicionan como las entidades federativas más violentas del país. Las cifras son contundentes, mil 324 homicidios dolosos en el Estado de México y mil 29 para Guerrero.

Aunque los homicidios en Guerrero disminuyeron considerablemente en comparación con el mismo periodo de 2013, aún se encuentra disputando el primer lugar en violencia en el país.

Todavía no se tiene toda la información, pero es difícil comprender por qué policías municipales dispararon contra estudiantes de Ayotzinapa, quienes habían secuestrado tres autobuses, actividades que ya habían sucedido antes, pero en este caso resultó en la muerte de tres jóvenes –uno de ellos con brutales signos de tortura–. Esa misma noche en la carretera federal Iguala-Chilpancingo, sujetos armados dispararon contra autobuses donde viajaban los estudiantes normalistas, las balas alcanzaron al autobús de un equipo de futbol y dos taxis. Un jugador, el chofer y una mujer fallecieron. Esa noche los habitantes de esa región literalmente vivieron eventos que se asemejan a un país en situación de guerra.

Pero el “problema” de Guerrero lleva décadas. Y al igual que Michoacán en su momento, fue fácil ignorar los focos rojos, los derrames de sangre, la descomposición política y social ante la presencia de grupos del crimen organizado, entre los más peligrosos del país, y movimientos sociales y grupos armados, además de la marginación y la pobreza extrema, agravada por un huracán que devastó el estado hace un año. Todo un coctel que, en este momento parecería que se está desbordando y demostrando la falta de instituciones y la incapacidad de gobernar.

También asesinaron, a plena luz del día, en un popular restaurante en Acapulco, y ante su familia, al secretario general del PAN en Guerrero. ¿Será esto el catalizador para que el gobierno federal y la clase política hagan un llamado a que nombren a un comisionado o por lo menos a un coordinador? Hay que hacer algo, y aunque a los gobernadores les incomoda la figura del comisionado porque se percibe que el gobierno federal los quiere hacer un lado por incompetentes (lo cual es cierto), también llega un momento que el presidente tiene que intervenir en los “estados fallidos”.

Propongo que los factores que deberían de considerarse para definir si se envía un comisionado a un estado sean los siguientes:

1. ¿Tiene capacidad de gobernar y reaccionar en situaciones de crisis el Ejecutivo estatal, especialmente ante emergencias? ¿O tiene impedimentos que pueden ser desde una enfermedad, adicciones, escándalos familiares o simple y llanamente alguna incapacidad intelectual o personal que no le permite gobernar?

2. ¿Qué tan infiltrados [por el crimen organizado] están el gobierno y los aparatos de seguridad estatal y municipal?

3. ¿Cuáles son la peligrosidad y capacidad bélica de los grupos del crimen organizado, movimientos sociales o grupos guerrilleros? ¿Qué impacto están teniendo en las fuentes de ingreso y en la economía del estado?

4. ¿Cuál es la situación política y si es posible llevar a cabo elecciones?

5. ¿Qué tan importante es el estado para la economía nacional y qué valor estratégico tiene en comparación a otros estados?

Como ven, a luz de estas interrogantes, Guerrero estaría reprobando el examen y podría caer pronto en la categoría de ingobernabilidad.


Twitter: @Amsalazar