lunes, 11 de mayo de 2015

Beatriz Mojica Morga se compromete a destinar mil millones de pesos al campo de Guerrero






*Se suman priistas en Cuautepec y Azoyú

Beatriz Mojica Morga se compromete a destinar mil millones de pesos al campo de Guerrero

*Miles en la Costa Chica respaldan el proyecto del PRD y el PT

Cruz Grande, municipio de Florencio Villareal, Guerrero 11 de mayo de 2015.- En los próximos seis años Beatriz Mojica Morga destinará mil millones de pesos para detonar la producción del campo en Guerrero. La candidata a gobernadora por la alianza Mejoremos Guerrero, que integra el PRD y el PT, explicó que el agro será apoyado anualmente con mil millones de pesos adicionales.

En el municipio de Cuautepec recibió la adhesión de cuatro ex alcaldes priistas, así como de sus estructuras políticas de movilización y promoción del voto. Se trata de los presidentes municipales: Mariano Laureano Cruz, Benigno Cruz Carrillo, Octavio Figueroa Chino y Nuri Domínguez Teutla.

En tanto que en Azoyú se sumaron al proyecto del PRD y el PT, el ex presidente del Comité Directivo Municipal del PRI, Gilberto Justo Abundis, así como el líder priista Edgardo Estrada Cortés, quienes además se adhirieron en representación del ex alcalde priista, José Efrén López Cortés.

“Yo les quiero decir a nuestros ganaderos y a nuestros campesinos que vamos hacer el compromiso aquí con ustedes de invertir mil millones de pesos para los próximos seis años”, mencionó en el Encuentro por Guerrero: Políticas Públicas para el Desarrollo del Campo en Guerrero, realizado este día en esta cabecera municipal.

La candidata de las izquierdas se comprometió a que en su gobierno se van a construir 10 silos para conservar maíz en las diferentes regiones de la entidad, y agregó que en su administración se rehabilitarán 200 caminos sacacosechas.

“Yo quiero que la Costa Chica tenga la mejor ganadería de este país, tenemos muchos buenos productores, pero hay que invertirle más, para que de aquí salgan los mejores sementales del país, los que vamos poner en todas las regiones para que la ganadería tenga una mejor calidad en Guerrero. Pero no podemos quedarnos solo en la producción, tenemos que avanzarle a que nosotros en el estado tengamos rastros tipo TIF (Tipo Inspección Federal) para comercializar la carne”, indicó.

Con el sector pesquero estableció el compromiso de apoyarlo con la construcción de estanques, “no todo se produce en el mar, en Guerrero podemos retomar la experiencia de otros lugares del mundo en los que se produce pescado y camarón en lagunas artificiales”, precisó.

En el municipio de Copala Beatriz Mojica Morga asumió el compromiso de promover a nivel internacional Playa Ventura y otros lugares del municipio de Copala. “Yo les quiero decir que en la Costa Chica de Guerrero tenemos mucho que ofrecerle al mundo. Vamos a hacer que Playa Ventura sea conocido en todo el país porque es una playa hermosa. A Copala vamos a promoverlo para que sea un lugar turístico”, señaló en encuentro que sostuvo con habitantes de las comunidades así como de la cabecera municipal.

Mojica Morga puntualizó que su gobierno considerará como de sus principales áreas de oportunidad la producción de sal de la comunidad de Las Salinas. Pero “tenemos que hacer que nuestra sal esté a la altura del mundo”. Y para ello especificó que su gobierno avanzará hacia la generación de un modelo de agroindustria para incrementar el desarrollo del campo en Guerrero y hacerlo competitivo frente a nivel nacional.

Beatriz Mojica Morga sostuvo también un encuentro con los habitantes del municipio de Juchitán, en dónde se aseguró que su gobierno respaldará a esta localidad con obras de infraestructura social, y para que llegue el agua potable y el drenaje a todas las colonias y localidades.

En Cruz Grande encabezó multitudinaria marcha que culminó en mitin en la plaza cívica de esta cabecera municipal. Ante miles de personas ratificó sus compromisos en materia de reactivación de la economía y el turismo, así como para combatir la inseguridad desde una perspectiva integral, y el combate a la pobreza.

En sus recorridos por la Costa Chica a la candidata de PRD y el PT la acompañaron, el coordinador de la campaña de la alianza Mejoremos Guerrero, Humberto Zapata Añorve; el presidente del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, Celestino Cesáreo Guzmá; el candidato a diputado federal, Oscar Chávez Rendón; Isidro Pedraza Chávez; la diputada federal, Teresa Mojica Morga; los candidatos a diputados locales Rosa Coral Mendoza Falcón, Claudia San Juan Rivera y Ociel García Trujillo; además de los candidatos a presidentes municipales Leticia Bautista Vargas, de Azoyú: Emmanuel Gutierréz Andraca, de Cuautepec: Guadalupe García Villalobos, de Copala y Emise Liosol Molina González, de Florencio Villarreal.

Reunión con estructura perredista en Azoyú

En Azoyú está mi ombligo enterrado y ningún otro candidato vendrá a este municipio porque no les interesa su desarrollo tanto como a mí; en mi gobierno, se les dará atención a cada una de las 8 regiones de Guerrero, ningún municipio será relegado, es un compromiso con #HonestidadYFirmeza.



En Azoyú está mi ombligo enterrado y ningún otro candidato vendrá a este municipio porque no les interesa su desarrollo tanto como a mí; en mi gobierno, se les dará atención a cada una de las 8 regiones de Guerrero, ningún municipio será relegado, es un compromiso con #HonestidadYFirmeza.

Héctor Astudillo

Por Roberto Ramírez Bravo
11 mayo 2015

La Jornada Guerrero

Héctor Astudillo Flores comenzó su campaña en pos de la gubernatura de Guerrero con una sombra y una esperanza.
La sombra estaba representada por el recuerdo del fracaso de 10 años antes, cuando perdió frente a Zeferino Torreblanca Galindo y la coalición de izquierda conformada por PRD, PT y Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano), pero también por la crisis que en el PRI significó su propia candidatura por segunda ocasión.
La esperanza estaba cifrada en que la coalición que lo derrotó 10 años antes, en 2015 se vio fracturada por las postulaciones de Beatriz Mojica y Luis Walton, por PRD y MC, respectivamente, con lo que se abría un escenario parecido a 2008 en Acapulco, cuando, después de estar en un lejanísimo tercer lugar, el PRI se alzó con Manuel Añorve como candidato hasta el primer sitio y dejó atrás a los que, igual que ahora, partieron la coalición: Walton por Convergencia y Gloria Sierra por el PRD. Además, había escenarios colaterales: Movimiento Ciudadano no tiene suficiente estructura en el estado, sólo en Acapulco, donde las críticas a la administración de Walton no han sido menores; y el PRD estaba golpeado por el caso Ayotzinapa en virtud de que el presunto responsable de la desaparición de los 43 normalistas era perredista, por la caída del gobernador Ángel Aguirre y por las renuncias de importantes dirigentes, como Cuauhtémoc Cárdenas, Marcelo Ebrard y otros. Por si ello no bastara, enfrentaría a un candidato, Walton, desgastado por su reciente ejercicio en la administración del puerto; y a una candidata, Beatriz Mojica, que era poco conocida en el estado.
Así, Astudillo parecía comenzar una carrera que, salvando su propia crisis interna, auguraba llevarlo directamente a Casa Guerrero.
Pero el candidato siempre supo que no sería tan fácil. Hace 10 años, tras la derrota en la campaña, tomó un avión hacia algún lugar –lo cuenta él mismo– y ahí halló un folleto que hablaba sobre la Pascua. Al leerlo, encontró la anécdota de un Jesús que un día entra a la ciudad y es recibido como un rey, y una semana más tarde es crucificado. Es la volatilidad de la voluntad popular, lo que reflexionó el chilpancingueño que venía de una cruenta derrota, la primera que sufría su partido en 70 años.
Por eso, en cuanto tiene oportunidad, le dice a quienes lo escuchan: no se confíen, no hagan caso de las encuestas, no se sientan tan seguros. Ganar no basta: hay que ganar con un margen muy amplio. Político hábil, Astudillo esconde el temor en una necesidad: hay que ganar por margen amplio porque el próximo gobernador necesita estar muy fortalecido, ante los graves problemas que enfrenta el estado. Claro, pero primero hay que ganar.
La esperanza de triunfo con que empezó su campaña se ha ido desdibujando: el PRD no cayó por los suelos, y MC poco a poco se fue convirtiendo en una amenaza real, de modo que la separación de la izquierda no partió en dos mitades al adversario, sino que lo duplicó.
El caso Acapulco se convirtió en otra piedra en el zapato. Nadie parece negar las prendas humanas del doctor Marco Antonio Terán Porcayo, pero pocos le dan el carácter del líder que en este momento necesita el priísmo para recuperar Acapulco. Y Acapulco concentra nada menos que 25 por ciento del electorado.
En las condiciones en que van, Astudillo no puede darse el lujo de perder el puerto. ¿Pero cómo revertir el desastre anunciado? La ausencia del clan de los Figueroa ha causado una expectativa negativa en el PRI, al extremo de que el propio candidato a gobernador ha tenido que justificar en alguna ocasión: “soy candidato de unidad, no de unanimidad”, dijo en La Venta. Luego acotaría: “lo que menos puedo hacer también es subestimarme tanto, ¿no?, que ustedes me vean hincado pidiendo perdón”. No es que Rubén Figueroa Smutny sea muy querido en el puerto o que su clan siga siendo todopoderoso. Es simplemente que cualquier suma cuenta y cualquier resta daña.
Faltan unos 20 días de campaña, y las posibilidades que tiene Astudillo de separarse de manera contundente de sus competidores son cada vez más reducidas. No es que sea imposible que tome ventaja repentina y pueda ganar, pero en un estado marcado por un escepticismo hacia todos los políticos, que estará signado por un alto abstencionismo, parece que se requeriría de más énfasis, de más esfuerzo, para derrotar a la derrota de hace 10 años.
En el equipo de campaña y en el propio candidato –que ambos son los mismos de 2005– se ve algo de cansancio, algo como el trauma de un dolor añejo e insuperable, algo difícil de entender.
Pareciera, en ese sentido, que es una campaña frente a nadie. No hay nadie a quién derrotar, no hay nadie a quién convencer. Es como si la tristeza se paseara por los actos del tricolor, atrás incluso de las sonrisas y las fotos festivas.
Eso no significa que el PRI tenga que perder. Sólo quiere decir que su reto es mayor, precisamente porque comenzó con todo para ganar. Como dice el propio Astudillo: se requiere un amplio margen, aunque no sea para ganar con fuerza, sino, simplemente, para ganar. n