FOTO:Eduardo Cotino Lente
La mañana de este miércoles se llevó a cabo una ceremonia, donde se coloco una ofrenda floral al deportista, nacido en Técpan de Galeana en 1923; murió en Acapulco en 1957.
Durante 1941, 1942 y 1943 fue campeón de natación en
diversas especialidades; llegó a representar a México en las competencias de
natación contra Cuba en 1944, donde impuso nueva marca mundial; en 1946
participó en los Juegos Centroamericanos de Barranquilla, Colombia, y dos años
más tarde en la Olimpiada de Londres. Se dedicó al buceo. Compitió en Francia
en esta especialidad; realizó la proeza de dar la vuelta al mundo en un yate;
fundó un club de buceo en Acapulco; murió al intentar rescatar los cadáveres de
unos turistas.
La Secretaria del Trabajo y Previsión Social a cargo del Lic. Alberto López Rosas y familiares como Emilia
Vela de castillo esposa, Apolonio Castillo Ferreira hijo, Emilia Vela de
castillo esposa, Marilidia Castillo Ferreira hermana, Delta Colin Castillo y
Regina Colin Castillo nietas, Lambertina Díaz, Olga Ayerdi Celina noriega y
Sandra Belkys, Beto Fares, nadadores y amigos, presentes en el evento.
El poeta Rubén Mora le dedicó el soneto
Apolonio
El mar es una lágrima infinita
que desde el infinito se ha formado,
para llorar tu suerte de soldado,
en el ideal marino, circunscrita.
Tu tragedia inmortal se precipita
en un amor, de lágrimas mojado,
por las que fácilmente se va a nado
o se boga en la barca más chiquita.
La lágrima del mar, es una sola
con un volumen de dolor gigante
y lo mismo que una madre amante,
palpita en el rumor de cada ola...
del abismo sacaste una aureola

