Ángel Blanco / Primera Parte
CHILPANCINGO * 26 de octubre.
Con 39 votos a favor y 6 en contras, el Congreso del Estado,
presidido por el perredista Bernardo Ortega Jiménez, hijo del legendario fundador del Cártel de
“Los Ardillos” de Quechultenango, municipio del cual Ortega fue presidente,
nominó a Salvador Rogelio Ortega
Martínez como gobernador interino del estado de Guerrero, tras la renuncia de
Ángel Aguirre Rivero por el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa
desaparecidos y los seis restantes supuestamente asesinados en Iguala, el 26 de
septiembre pasado, a manos del crimen organizado y por instrucciones de las
mismas autoridades de la localidad.
Rogelio Martínez es licenciado en Sociología, con
especialidad en Historia, por la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro); fue
dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Guerrero (FEUG),
posee una Maestría en Estudios Latinoamericanos y un doctorado en Ciencias
Políticas y Sociología, ambas realizadas en la Universidad Complutense de
Madrid, avaladas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El gobernador interino fue parte de la Asociación Cívica
Nacional Revolucionaria en Guerrero (ACNR), una célula subversiva con raíces en
el movimiento guerrillero del Genaro Vázquez Rojas.
Pese a sus anhelos, Ortega Martínez no ha consolidado su
sueño de ser rector de la Uagro. Contendió en dos ocasiones por la rectoría de
la Universidad Autónoma de Guerrero, de la que es catedrático desde 1976, pero
no ganó.
Es autor y coautor de siete libros y ha publicado artículos
y ensayos en revistas y medios de circulación nacional.
En el terreno público, Rogelio Ortega fue subsecretario de
Educación Media Superior y Superior de la Secretaría de Educación de Guerrero
(SEG), durante los primeros seis meses del gobierno del perredista Carlos
Zeferino Torreblanca Galindo, que asumió el poder de Guerrero en 2005.
Pero en su vasto y trascendental curriculum figura un hecho
que tiene atemorizados a los guerrerenses.
LAS FARC DE COLOMBIA EN MÉXICO
Salvador Rogelio Ortega Martínez fungía como director del
Instituto Internacional de Estudios
Políticos Avanzados “Ignacio Manuel
Altamirano” de la Universidad Autónoma
de Guerrero, que él mismo fundó, cuando el 18 de marzo del 2008 el Consejo Ciudadano para la Seguridad
Pública y la Justicia Penal, presentó una denuncia ante la Procuraduría General
de la República (PGR) en contra del ahora gobernador interino, por ser el
supuesto enlace con las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC),
legendario grupo guerrillero integrado por terroristas y secuestradores de toda
índole, cuyo accionar consisten en “narcotráfico, guerrilla, terrorismo,
secuestro y asesinato”. Sus víctimas en varios países, incluido México, son ya
incuantiables.
De acuerdo con
la denuncia, Ortega Sánchez,
quien se adhirió al PRD en el 2002, era un “enlace” de la guerrilla de Colombia
en México y se le señala en diversos ilícitos de secuestro y triquiñuelas hacia
el interior de la Uagro para mantener el control de las FARC en la Máxima Casa
de Estudios de Guerrero.
Entre sus aliados figura Florentino Cruz Ramírez, a quien
Ángel Aguirre terminó suspendiendo del cargo de secretario general de su
gobierno, en mayo de 2013, tras las alertas rojas que se prendieron en
advertencia sobre la presencia de las FARC en el poder de Guerrero.
Sin embargo, parece coincidencia que finalmente las FARC no
solo tendrán poder, sino que ahora ya son ‘dueñas’ de los designios de
Guerrero, por mandato constitucional y aval del Congreso del estado.
Al respecto, las preguntas que causaron revuelo entre
algunos ciudadanos, tras el ungimiento de Rogelio Ortega como gobernador
interino, es: “¿no sabía el Congreso de Guerrero de los nexos de Ortega con las
FARC, el grupo guerrillero más radical, sanguinario e inhumano, especializado
en tácticas de guerrilla, secuestro, narcotráfico, terrorismo, homicidios y
espionaje internacional? ¿No lo sabía el
Cisen, no lo sabía el Presidente de la República, no lo sabía el CEN del PRD,
que había jurado poner más atención a los antecedentes de sus candidatos?
CRONOLOGÍA MALDITA
El presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad
Pública y la Justicia Penal (CCSPJP), José Antonio Ortega Sánchez, precisa que para complementar la acusación ante la
PGR contra Ortega Martínez se entregó la copia de los archivos hallados en la
computadora del vocero internacional de las FARC, alias “Raúl Reyes”, muerto en
un bombardeo del Ejército colombiano a un campamento de la guerrilla en
Ecuador.
En ella se reseña que el actual gobernador interino de Guerrero
“solicitó en el año 2002 a las FARC un préstamo por 40 mil dólares para
realizar actividades proselitistas en su búsqueda por la rectoría de la
(Uagro).
A cambio de ello, Ortega Martínez, “a través de los
representantes de las FARC en México, Olga Marín y Marco Calarcá, se
comprometió a devolver 100.000 dólares”.
La garantía inicial del préstamo sería que “un grupo armado,
del cual Ortega Martínez formaba parte, a saber, las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR), fundadas por Carmelo Cortes Castro, tras la muerte de su
líder y comandante supremo, Lucio Cabañas Barrientos, fundador del Partido de
los Poblres (Pdlp) obtendría el pago del rescate por una persona a la que
habían secuestrado, así como el acceso que las FARC tendrían en las arcas
universitarias, en caso de que él mismo se convirtiera en rector de la
Universidad”, complementa la denuncia en poder de la PGR y el mismo Cisen.
La denuncia, según el dirigente del CCSPJP, se presentó ante
las autoridades mexicanas como parte de la ampliación de la averiguación previa
contra la estudiante mexicana Lucía Morett por los supuestos delitos de
delincuencia organizada y terrorismo.
Morett, quien sobrevivió a la incursión en la que murió
alias “Raúl Reyes” y 25 personas más, entre ellas cuatro estudiantes mexicanos,
es requerida por el Gobierno de Ecuador, junto con otras dos colombianas
asiladas en Nicaragua, para ser juzgadas por el delito de “atentado contra la
seguridad interna del Estado”.
Ortega Martínez, es referido recurrentemente en dicho caso,
todos vinculados a secuestros y extorsiones en nombre de las FARC, quienes en
Guerrero hallaron acomodo en la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro),
gracias al cobijo de Rogelio y Florentino Cruz Ramírez, representantes
“distinguidos” –como los llamaba el máximo jerarca de las FARC– de dicho grupo
en México y el estado de Guerrero.
Debe dejarse en claro que el nombre de Salvador Rogelio
Ortega Martínez no es la primera vez que causa revuelo por su nexos con la
guerrilla y los secuestros; el fallecido general Mario Arturo Acosta Escápite,
o “General Acosta Chaparro”, como de hacía conocer, comúnmente, lo menciona en
su “Libro Negro” sobre la “Guerrilla en México”, donde narra todos los
pormenores, con “santo y seña”, de todos
los actores sociales de la etapa roja del México de los 70, así como sus
métodos ilícitos para autofinanciarse, destacando entre ellos la extorsión y el
secuestro.
El autor de la denuncia, tachado por un grupúsculo de
“intelectuales” y periodistas “sesudos”, como se autodenominan, manifiesta que
en el caso del gobernador interino de Guerrero –que siempre negó sus nexos con
la FARC, motivo por el cual todos le creyeron y hoy lo magnifican como ejemplo
de ser humano–, que aunque los correos encontrados en la computadora del
Comandante Reyes no señalan la persona que, supuestamente, estaba secuestrada
por el grupo armado de Rogelio Ortega, las FAR, de acuerdo con las investigaciones “todo parece
indicar” que se trató de del padre del entonces diputado local del PRI, José
Luis Ávila López, por el cual se pagó un rescate de un millón de dólares”.
Y aunque investigaciones posteriores revelaron que detrás de
ese plagio estuvo una célula perteneciente al Ejército Revolucionario del
Pueblo Insurgente (ERPI), integrado por ex miembros de la ACNR y FAR que dieron
también cobijo a Rogelio Ortega en sus mejores años de activista social, el
CCSPyJP recordó que, según sus propios recuentos, entre 1999 y 2008 se cometieron
más de 160 plagios, en todo el país, cometidos por grupos subversivos y
guerrilleros, los cuales les redituaron ganancias estimadas en más de 100
millones de dólares.
“Es muy probable que Ortega Martínez y su organización hayan
participado en varios de esos plagios, con la asesoría de las FARC, mientras él
y sus compinches participaban en política y se beneficiaban de la legalidad”
añade la asociación civil”, complementa Ortega Sánchez.
El Consejo Ciudadano de Seguridad Pública, que pese a los
adjetivos de facista sigue en pie de lucha en el tema sobre la presencia del
narcotráfico, guerrilla y terrorismo extranjero en México, trabajo que le valió
el respeto y respaldo del propio ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, quien accedió a reunirse en Cancún con
el CCSPyJ, durante el gobierno del panista Vicente Fox Quezada, y cuyas evidencias
fueron respaldadas por la misma Interpol,
según consta el documento
“EVIDENCIA 0062: INFORME FORENSE DE INTERPOL
SOBRE LOS ORDENADORES Y EQUIPOS INFORMÁTICOS DE LAS FARC DECOMISADOS POR
COLOMBIA. MAYO DE
2008”, deja en claro que el pasado de Salvador Rogelio Ortega
Martínez en los puestos de mando de la guerrilla mexicana no es nuevo, “formó
parte, en la década de los ochenta, de la Dirigencia Nacional de la Asociación
Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), una organización de corte subversivo
ligada con secuestros, atracos y homicidios”, según reportes miliares
elaborados por el General Mario Arturo Acosta Chaparro, a quien nadie tacha de
fascista ni pone en entredicho sus investigaciones “ni de broma”.
LA HISTORIA EN VOZ DE QUIENES LA ESCRIBIERON
Efecto Espejo da cabida íngra a la cronología vertida por
quienes en su momento alertaron al Gobierno de México, a sus legisladores y a
la ciudadanía, en general, sobre la presencia de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC) en México, así como sus 35 operadores
nacionales, entre quienes se halla el “dintinguido” catedrático de la Uagro,
Salvador Rogelio Ortega Martínez, gobernador interino de Guerrero para el periodo
2014-2015.
Rogelio Ortega Martínez, el flamante gobernador interino de
Guerrero, es un secuestrador ligado a las FARC
Por: CCSPJP
MÉXICO * 26 de octubre.
En marzo de 2008, tras del ataque de las fuerzas del orden
de Colombia contra una campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) en Sucumbíos, Ecuador, denunciamos penalmente ante la
Procuraduría General de la República (PGR) a varios mexicanos que estuvieron en
el citado lugar y/o estaban vinculados con el grupo terrorista.
Un año después, en marzo de 2009, presentamos ante la PGR
una segunda ampliación de nuestra denuncia con nuevas informaciones. En el
boletín de fecha 18 de marzo de 2009, relativo a la ampliación de nuestra
denuncia, señalamos:
Documentos hallados en las computadoras de “Raúl Reyes” con
relación a México, han revelado que políticos mexicanos de izquierda al mismo
tiempo que en apariencia mantienen una actuación política formalmente legal,
participan en acciones terroristas.
Tal es el caso de Rogelio Ortega Martínez, militante del PRD
y alto funcionario de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
Este sujeto en enero 2002 les pidió a los representantes de
las FARC en México, “Olga Marín” y “Marcos Calarcá” le prestaran 40 mil dólares
y se comprometió a devolver 100 mil. La garantía inicial del préstamo sería que
un grupo armado – del cual Ortega Martínez formaba parte – obtendría el pago
del rescate por una persona a la que habían secuestrado, así como el acceso que
las FARC tendrían a las arcas universitarias, en caso de que el mismo sujeto Ortega
Martínez se convirtiera en rector de la Universidad.
En efecto, Rogelio Ortega Martínez participó en las
elecciones de rector celebradas en la UAG en marzo de 2002. Quedó en segundo
lugar, perdió por escaso margen de votos y estuvo a punto de ganar.
“Olga Marín” y “Marcos Calarcá” comunicaron la petición del
préstamo al número 2 de las FARC “Raúl Reyes”. Este autorizó el préstamo,
aunque pidió garantías adicionales.
Los correos no señalan el nombre de la persona secuestrada
por Ortega Martínez y sus compinches, pero todo parece indicar que se trató de
Luis Ávila Marbán, padre del diputado local del PRI, José Luis Ávila López. La
víctima fue privada de su libertad el 17 de octubre de 2001 en Huitzuco,
Guerrero y liberado el 26 de enero de 2002, tras el pago del rescate
(trascendió que fue por un momento de 1 millón de dólares).
En septiembre de 2003 elementos de la Agencia Federal de
Investigaciones detuvieron a integrantes de una banda de secuestradores, que
habían cometido plagios en diversas entidades federativas y pertenecían al
Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), una escisión del Ejército
Popular Revolucionarios (EPR). Entre los secuestros que estos plagiarios
cometieron figuraba el de Luis Ávila Marbán.
En un correo de marzo de 2003, “Olga Marín” y “Marcos
Calarcá” le propusieron a “Raúl Reyes” la participación de las FARC en la
comisión de secuestros en México, en asociación con el grupo armado clandestino
de Rogelio Ortega Martínez.
Cabe señalar que a partir de 2001 han habido en el Estado de
Guerrero decenas de secuestros en lo que la policía tiene sospechas o la
certeza de han sido cometidos por grupos terroristas. Asimismo si se va más
atrás hay 129 casos de secuestro en Guerrero entre 1986 y 2006, en los que
existe la sospecha o la certeza de la intervención de grupos terroristas. Se
estima que en todo el país, entre 1999 y 2008, los grupos armados clandestinos
han cometido más de 160 secuestros y han obtenido alrededor de 100 millones de
dólares en rescates.
Es muy probable que Ortega Martínez y su organización hayan
participado en varios de esos plagios, con la asesoría de las FARC, mientras él
y sus compinches participaban en política y se beneficiaban de la legalidad.
Rogelio Ortega Martínez a inicios de los años ochenta fue
parte de la dirigencia nacional de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria
(ACNR), fundada por el terrorista Genaro Vázquez Rojas, muerto en 1972. Esta
organización estaba dedicada a cometer secuestros, atracos y asesinatos.
Ortega Martínez también fue dirigente de la Federación de
Estudiantes Universitarios de Guerrero y en 1989 fue de los fundadores del PRD
en Guerrero, partido al cual se unió la ACNR, que se mantuvo como una de las
facciones perredistas. En 2002, cuando Ortega Martínez contendió por la
rectoría de la UAG, contó con el apoyo de la ACNR.
En 2003 Ortega Martínez se alejó del PRD y fue el presidente
estatal del Partido México Posible, que participó en las elecciones federales
de ese año y no pudo obtener el registro. A partir de 2004 regresó al PRD y en
2005 fue activo participante en la campaña del actual gobernador de Guerrero,
Zeferino Torreblanca.
En 2006 Ortega Martínez volvió a presentarse como candidato
a la rectoría de la UAG (de nuevo con apoyo de la ACNR), pero declinó en favor
del candidato Germán Cerón Silverio. Ortega Martínez es mencionado como uno de
los posibles aspirantes a la rectoría de la UAG en el proceso de 2010.
Constituye una nueva infamia de la clase política de
Guerrero el que un terrorista y secuestrador haya sido electo para sustituir a
Ángel Aguirre, orillado a renunciar por su responsabilidad en el secuestro y
desaparición de 43 personas.
Por si todavía quedaran dudas, la elección de Rogelio Ortega
Martínez confirma la inexistencia de los poderes legítimos del Estado en
Guerrero y ratifica la necesidad urgente de que el Senado de la República
reconozca esta realidad, nombre gobernador provisional y convoque a elecciones,
como hemos venido demandando.