Por Alfredo Guzmán
No tiene madre, quien especula con la muerte de las
personas.
Recién leo, lo que un medio informativo del estado de
Guerrero comenta, porque no es una nota informativa, luego de que se basa en
dichos, en trascendidos que no se presentan en actas judiciales, que el asesino
del ex diputado y presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso Local del
Guerrero, Armando Chavarría Chavarría se llama Carlos Zeferino Torreblanca
Galindo y que hay posibles implicaciones, del ex Auditor General del Estado,
Ignacio Rendón Romero. Es la nota principal de ese medio. Un medio, que se dice
serio.
Lo anterior, lo deduce de un trascendido, que le fue
transmitido por alguien que no identifica, pero supongo, de buena fuente, pero
quien le aseguró que el ex comandante de la Policía Judicial del estado
Trinidad Zamora Rojo, fue responsable del operativo, junto con varios elementos
judiciales, además de que la Policía Ministerial, actual cuenta con el arma
homicida.
Posterior a su declaración, el ex comandante fue sacado de
su oficina en Chilapa, donde estaba asignado y posteriormente encontrado
destazado y muerto, con algunos dedos en su boca. Temía por su vida, y su
presentación a declarar, la realizó a título personal y sin que nadie se lo
requiriera. ¿Dónde he leído esta patraña, antes?
Si lo que menciona este medio informativo, es cierto, que
ese tipo de declaraciones existen en actos, que se realizaron sin presión, que
la declaración ocurre por voluntad propia, que hay arma homicida, declaración
de implicados, que asumen con claridad, que ellos fueron, que quien les ordenó
fue el ex gobernador del estado de Guerrero, Carlos Zeferino Torreblanca
Galindo y quien pagó fue Ignacio Rendón Romero, sólo me queda preguntar. ¿Y
porqué no hay detenidos?
¿Por qué Zeferino Torreblanca Galindo, anda tan campante.
Por qué aseguró tener el 99.9 de la investigación y que sólo había que detener
a los culpables?
Por qué Ángel Heladio Aguirre Rivero, actual gobernador del
estado, no detiene al presunto responsable intelectual y al que pagó y de esa
manera se quita la presión que se ejerce sobre su vástago en Acapulco.
Por qué Carlos Zeferino Torreblanca, se para frente al
gobernador y le grita timorato y cobarde.
¿Por qué, las autoridades encubren a un homicida, si tienen
los pelos de la burra en la mano?
¿Dónde están esas declaraciones, de las que se especula,
establecen aclarar, algo que cada día está más turbio? Y de las que también,
quizá, para evitar reclamos, se anuncia que han desaparecido en una parte del
expediente.
Concluyo. Todo lo anterior, es una especulación del medio,
porque no presenta prueba alguna. Ya hasta se parece a una revista de
circulación nacional, revista, que se dedica a especular, ante la falta de
elementos que confirmen sus dichos.
Todo lo anterior me recordó a Vicente Leñero, quien en un
acto de redacción de ficción, imagina, que Jacobo Zabludowski, aquel conductor
de Televisa, hacía en un acto de constricción y arrepentimiento, pedía perdón a
quienes había ofendido, atacado, manipulado datos y manchado imágenes, en aras
de servir a un poder y a un patrón.
Hoy, el medio informativo al que me refiero, involucra a un
muerto. Habla de otros dos detenidos e implicados, pero nadie los identifica.
Ni siquiera quien osa escribir documentos especuladores, que no dicen nada.
Y quien suponga que defiendo al imbécil de Carlos Zeferino
se equivoca. Tampoco al ladrón de Ignacio Rendón Romero. Reclamo seriedad y
responsabilidad ante el dolor de una familia y de una sociedad, que observa
cómo el medio informativo lucra con quien muchas veces les dio de comer.
Comentarios; voyer54@yahoo.com.mx


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