APUNTES DE UN VIEJO LÉPERO
Dante Delgado Rannauro, presidente nacional del Partido
Movimiento Ciudadano y Luis Walton Aburto, candidato a gobernador de Guerrero,
se comprometieron con el PRI en hacer mancuerna para impedir el triunfo de la
candidata del PRD, Beatriz Mojica Morga, e hipotecaron el voto de sus
militantes.
En febrero de este año, poco después de haber sido designada
Beatriz Mojica candidata del PRD, Luis Walton enfureció. Había estado seguro de
que las negociaciones que meses antes venía realizando su dirigente nacional y
socio, Dante Delgado Rannauro con los líderes del PRD, lo haría candidato de
las izquierdas. No le daba ningún crédito a Beatriz Mojica. Pero allá por el 13
de febrero, Walton se enteró que no sería tomado en cuenta en una alianza con
el PRD. Entonces se descompuso, literalmente enloqueció. Dicen los que relatan
esta historia, que dijo: “pues entonces ni ella, ni yo; esa mujer no será
gobernadora”, narran. El 14 de febrero, el PRD decidió que Beatriz Mojica sería
la candidata que enfrentaría al PRI. En el camino quedó la propuesta del ex
rector de la UAGro, Javier Saldaña, fue desechado por sus presuntos nexos con
gente muy dañina para Guerrero y por su apego a la corrupción; también quedó en
el camino Armando Ríos Piter.
Luis Walton siempre supo que si no iba con el PRD, nunca
tendría oportunidad de estar a la cabeza en la competencia por la gubernatura
de Guerrero. Su propuesta de encabezar a los partidos de izquierda fue
desechada porque sería fácilmente derrotado por su mal desempeño como alcalde de
Acapulco, no podría tener credibilidad para hablar de seguridad alguien que
dejó más de seis meses sin policía a Acapulco. La seguridad es el tema de las
elecciones 2015 y ningún candidato ha sido lo suficientemente certero para
convencer al electorado en este asunto.
Convencido de que su candidatura quedaría relegada al tercer
o cuarto sitio, Walton pidió a Dante Delgado entablar un acuerdo con el
presidente nacional del PRI. Luis Walton ya no quería ganar; ahora lo único que
deseaba era vengarse de Mojica Morga y del PRD por despreciarlo. Entonces
plantearon la propuesta de hacer mancuerna, Walton y Movimiento Ciudadano
harían campaña sólo contra el PRD para causar el mayor daño posible al voto a
favor de Mojica. Allí plantearon que el dinero y la influencia de Walton sobre
algunos liderazgos del PRD, le facilitaría lograr importantes desprendimientos
que minarían la reserva de votos del perredismo.
Fue así que comenzó la operación a cargo del diputado
federal coahuilense, Ricardo Mejía Berdeja quien buscó a dirigentes y líderes
sociales del PRD a quienes propuso candidaturas y les ofreció que les darían el
dinero para hacer campaña, pero Walton no cumplió, no les dio el dinero
prometido. Algunos líderes menores del PRD se fueron con él en las primeras semanas
de su campaña, entre ellos, el diputado federal Silvano Blanco Deaquino, quien
ya no se le volvió a ver a lado del ex alcalde de Acapulco a lo largo de su
campaña. Lo mismo ocurrió con los demás que se fueron pensando que Walton los
haría ganar y además les pagaría la campaña. A menos de veinte días de que
concluya la elección en Guerrero, ninguno de los que originalmente se habían
ido con Walton está seguro ya de haber tomado una buena decisión.
El pacto de Walton con los priístas incluyó hipotecar el
voto de sus simpatizantes y militantes. Sabe que ese voto no le sirve para
ganar, pero es un voto que no será para el PRD, el partido que lo hizo alcalde
de Acapulco. La campaña de Luis Walton no es para ganar la gubernatura, es sólo
una campaña motivada por el deseo de revancha por no haber sido designado
candidato. De allí se desprende que el único partido contra el que enfila
reiteradamente sus ataques sea el PRD y nunca haya cuestionado al candidato del
PRI.
En este contexto se inscribe la campaña que acaba de lanzar
el Partido Movimiento Ciudadano en Acapulco por medio de espectaculares y
videos de internet, centrada en descalificar al Partido de la Revolución
Democrática (PRD), para lo cual ha recurrido al tema de la desaparición de
normalistas en Iguala, un tema del que ha abusado reiteradamente el PRI en
contra del PRD. En diferentes puntos del puerto de Acapulco fueron colocados
anuncios espectaculares de MC con el lema “¿Quieres que en Acapulco gobiernen
los responsables de Iguala? No, gracias”.
Pero la campaña de Luis Walton tiene un defecto, uno de los
operadores y coordinadores de su campaña es Lázaro Mazón Alonso, el hombre que
llevó a José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala, actualmente preso, al PRD. A
Walton le acompaña el principal culpable de cobijar al responsable de lo que
ocurrió en Iguala.
La campaña de Luis Walton contra el PRD y su candidata es el
anticipo de lo que usará mañana en el debate. La mancuerna Walton-Astudillo
podrá verse durante el debate en acción, pues mientras el priísta centrará su
fraseo de que ya faltan pocos días para que haya paz y seguridad en Guerrero, y
decir que el PRD dejó un desastre, y que con su experiencia devolverá la
tranquilidad a los guerrerenses, Walton será el golpeador. Luis considera que el
último debate de los candidatos a la gubernatura, es la oportunidad de vengarse
de la perredistas y su partido. Allí le veremos usar esta frase que hace pocos
días han difundido para facilitarle las cosas al PRI y cumplir con lo pactado.
A Luis Walton no le sirve el voto de sus simpatizantes, no
está compitiendo y no tiene oportunidad alguna de remontar nada, el voto de los
simpatizantes de su candidatura sólo sirve para que el PRI, cuyo candidato está
estancado en señalamientos de corrupción, intente hacer regresar a un PRI donde
las figuras más prominentes son Manuel Añorve y René Juárez, figuras
representativas de la corrupción en Guerrero.




