Beatriz Mojica y Evodio Velázquez, el festejo. Foto: Pedro
Pardo
*Beatriz Mojica la de mejores propuestas y con mejor imagen
*Jorge Camacho el que más atacó a la perredista.
*Astudillo un candidato cansado
*Luis Walton proyectó derrota y resentimiento
*Pablo Amílcar, una copia costeña de López Obrador
Por bajopalabra
El segundo debate entre candidatos a la gubernatura del
estado se puede medir desde en dos conceptos: proyección de imagen y calidad de
propuestas, en ambos, la candidata del PRD-PT, Beatriz Mojica Morga superó a
los demás candidatos, la perredista fue más contundente y realista en sus
propuestas, acompañado de una imagen de firmeza y dinamismo; en tanto, el
candidato del PRI, Héctor Astudillo fue errático, se mostró cansado, su voz
parsimoniosa no le ayudó a darle firmeza a sus planteamientos; Luis Walton,
candidato de Movimiento Ciudadano proyectó una imagen desgarbada, descuidada,
no concretó en sus propuestas, evidenció agotamiento; Pablo Amílcar fue el candidato que mejor le quedó el traje pero
sus propuestas fueron un implante, una calca de lo que por el país viene
diciendo reiteradamente Andrés Manuel López Obrador, Y Jorge Camacho trató de
repetir su buena racha del primer debate pero comenzó tratando de justificarse
por el insulto a las mujeres que dijo dos días antes: “las mujeres son de quien
las trabaja”, habría dicho y esa mancha estuvo con él a lo largo del debate.
Como en el primer debate, otra vez fue la candidata del
Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Partido del Trabajo (PT), Beatriz
Mojica Morga fue la que recibió la mayor cantidad de ataques del PRI, PAN y
Encuentro Social, a pesar de ello no perdió la firmeza y desglosó una serie de
propuestas convincentes con la seguridad de quien sabe lleva la delantera en
esta elección.
Karime Iyari Sevilla Álvarez, reiteró lo del luto. Siguió
lanzando semillas de esperanza y lanzó reiterados ataques contra Beatriz
Mojica, y como para que no dijeran que sólo a Beatriz atacó, también le lanzó
uno que otro rozón a Héctor Astudillo. Karime dijo que a Beatriz le sobra
maquillaje para ocultar su fracaso en desarrollo social, y que a ella no le
tiembla la mano para aplicar la ley. El problema con Karime es que no sabe lo
que es aplicar la ley, sólo dio clases dos años en una comunidad de la Montaña
y luego fue cambiada por acuerdos sindicales a la zona urbana, a la fecha, ya
no da clases, pero es algo que ha venido usando como si hubiera pasado toda una
vida en las comunidades más pobres. Karime desplegó un discurso basado en la
cursilería y el melodrama, habló de que tuvo que salir de su casa para salir
adelante, pero su historia es otra.
En tanto, Godoleva Rodríguez Salmerón, del Partido de los
Pobres, le apostó a la estridencia, al grito; su vestuario fue un pleonasmo,
quiso hacer sentir que es la candidata de los pobres y se puso una blusita
autóctona. Godoleva se dispersó entre ataques muy obvios y propuestas que
pasaron desapercibidas porque la estridencia de su voz las desfiguró.
Jorge Camacho se ensañó con Beatriz, y reiterando su
carácter de misógino irredento, le dijo que está promoviendo la muerte, por
promover el aborto. Aunque la candidata del PRD no haya nunca hecho una
propuesta en ese sentido durante su campaña. Pablo Amílcar también se sumó al
mismo ring y lanzó cuestionamientos morales a la perredista.
Los demás candidatos, Alberto López Rosas, Raymundo Nogueda
sólo fueron testimoniales, improvisados, aunque López Rosas fue un poco más
concreto cuando habló de economía, en seguridad su planteamiento dejó mucho que
desear porque ya fue procurador de justicia, no obstante se mantuvo en el
debate con buen decoro.
Astudillo cerró defendiendo las propiedades que tiene su
esposa en respuesta a un señalamiento de Pablo Amílcar, dijo: “estoy orgulloso
de mi esposa, no es pecado que tenga bienes legítimos”.
Pablo Amílcar cerró impostando a López Obrador otra vez, de
allí que sus planteamientos no se sintieran auténticos.
Al cierre, Jorge Camacho volvió atacar a Beatriz Mojica,
nunca atacó a Héctor Astudillo. Puso en duda que la camioneta que se compró la
perredista sea de la liquidación que recibió como funcionaria en el gobierno de
Aguirre, expuso que si renunció no debería tener una liquidación y, si recibió
una liquidación, es porque fue despedida.
Beatriz Mojica no respondió la agresión de Camacho, se
concentró en llamar al voto útil a su favor, llamó a votar por ella a
simpatizantes de todos los colores, su discurso final fue motivador.
Walton cerró usando el mensaje que ha difundido en
espectaculares y spots de internet sobre “si quieres que te gobiernen los
mismos de Iguala”, tal como ya se había previsto. Leyó con desgano su mensaje
final que se redujo en atacar al PRI y al PRD, pero como es lógico, más al PRD.


