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lunes, 30 de noviembre de 2015
Y ahora, ¿quién podrá defendernos?
domingo, 8 de noviembre de 2015
ACAPULCO, UN PLATILLO SUCULENTO PARA LOS POLÍTICOS SIN ESCRÚPULOS.
martes, 3 de noviembre de 2015
Alcalde de Cocula: ¿Culpable o inocente?
La política en Guerrero, fábrica de millonarios
Por Jaime García Guillén
Por más que quisiéramos entender la forma de hacer política en Guerrero, no podemos. En la entidad todo se ha dejado hacer y todo se ha dejado pasar, de ahí los profundos y lamentables rezagos que impiden su desarrollo. La sociedad no participa ni cuestiona las acciones de gobierno aún cuando atenten contra sus propios intereses. En el período electoral lo único que hacemos es acudir a las urnas a legitimar a los caza-fortunas escogidos por los líderes de las tribus partidistas para gobernarnos.
Una democracia simulada que convierte en fábrica de millonarios ese estilo de política que padecemos. Es hora ya de que gobernador, alcaldes y diputados locales se sienten a dialogar para concertar acuerdos que nos ubiquen en la realidad que vive Guerrero. Un gobierno escandalosamente quebrado y obligado a apoyar a los ayuntamientos que viven lo mismo. No soslayamos otros problemas como la violencia que son más que graves, pero por ahora queremos priorizar el renglón de las finanzas.
Es absurdo que ayuntamientos como el de Acapulco superen en monto de nóminas a los municipios que por sus buenas administraciones ocupan los primeros lugares de desarrollo en el país. Veamos:
Monterrey, en Nuevo León tiene 28 regidores que perciben un sueldo mensual de 62 mil pesos, mientras que su alcalde percibe el doble. Tiene una población de un millón 136 mil habitantes y un presupuesto de 4 mil millones de pesos.
Guadalajara, Jalisco, tiene 19 regidores y un síndico, que percibían un sueldo de 73 mil novecientos pesos, pero que a partir de esta administración que inició hace un mes, lo redujeron en un 15 por ciento y lo mismo hicieron otros municipios contemplados en la zona metropolitana (Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y El Salto).
La capital jalisciense tiene un presupuesto de 5 mil millones de pesos y una población de un millón 495 mil habitantes.
El Distrito Federal asigna a su gobernante 105 mil pesos mensuales donde su población es de 8 millones 800 mil habitantes.
En Acapulco tiene 21 regidores que aceptan percibir 100 mil pesos mensuales de salario, aunque nominalmente sea menor. Se les asignan otros cien mil a cada uno dizque para gestoría y otros tantos, que vienen convirtiéndose en trescientos mil. Hay más de 6 mil empleados en la nómina más obesa del país si consideramos que tiene una población que no llega a los 800 mil habitantes y su presupuesto es de 2 mil 500 millones de pesos.
Regidores que en su mayoría apenas percibirían en un empleo acorde a su preparación y capacidad no más de tres salarios mínimos y por eso muchos de ellos repiten en el cargo con la complicidad de sus dirigentes partidistas. Los diputados locales van en la misma sintonía, con sus muy honrosas excepciones.
Si se quiere poner orden sobre el particular es hora ya de que el gobernador, los diputados locales y alcaldes, en un gesto de vergüenza y amor por Guerrero, si en verdad lo tienen, como aseguran, renuncien a tanto privilegio de que gozan, se ajusten el cinturón, adelgazando nóminas, número de regidores, salarios razonables. No es justo que además se les pague celulares, banquetes y sin objeciones se les permita meter el pizarrín en la nómina al incluir en ellas a queridas o queridos, según sea el caso.
Por otra parte, los guerrerenses deben hacer lo suyo cerrando definitivamente esa gran fábrica de millonarios que su indiferencia ha permitido prosperar al dejar hacer y al dejar pasar la acción devastadora de la política que aquí se practica con toda impunidad.
Si usted se pregunta quién es el personaje que ilustra este tema, le comentaremos que es el hombre que ha venido a dar un ejemplo de honestidad, responsabilidad y propósitos en marcha de acabar con privilegios indignantes de los políticos. Es Enrique Alfaro Ramírez, alcalde de Guadalajara, que con un impresionante poder de convocatoria llamó a los jaliscienses a terminar con la corrupción y a un mes de su toma de posesión está recuperando la confianza de los tapatíos en que las cosas aquí van a cambiar y pronto. Al tiempo.
¡Ah, encabezó como alcalde de Tlajomulco de Zúñiga, un movimiento ciudadano que luego amparado en ese partido (MC) arrasó con el priísmo y panismo en Jalisco.







