Trabajadores de la fiscalía guerrerense advirtieron que si
éste llega al cargo implementarán protestas, ya que aseguran que tiene
colaboradores con antecedentes penales.
JAVIER TRUJILLO MILENIO
16/06/2013
Acapulco
Un grupo de aproximadamente 30 personas que ocupan diversos
cargos en la Procuraduría General de Justicia del estado de Guerrero, demandan
al gobierno estatal que reconsidere los nombramientos en la fiscalía
guerrerense.
"Nosotros estamos dispuestos a llevar nuestra
inconformidad, primero como una protesta y después hasta llegar a las calles en
caso de que se designe como procurador de Justicia a Iñaki Blanco Cabrera,
quien no cumple con el tiempo de residencia y sus colaboradores tienen
antecedentes penales donde han trabajado.
"Sobre todo el encargado de la dirección de
averiguaciones previas Oscar Moreno Villatoro, que estuvo en Chiapas
colaborando con Mariano Herrán Salvati; en el Estado de México desempeño el
cargo en seguridad pública y en ambos lados estuvo acusado por diversos delitos
y porque es muy prepotente", acusaron los servidores públicos.
Aunque pidieron el anonimato, por el momento, manifestaron
que sus protestas serán públicas y ahí ya no podrán ocultarse y afrontarán las
consecuencias que lleguen si persiste esa actitud por parte de los nuevos
funcionarios.
Los servidores públicos inconformes dicen que el encargado
de despacho de la PGJ y próximo fiscal guerrerense, vive con delirio de
persecución y "Ordenó que todos los accesos de la procuraduría de Guerrero
les pongan rejas y a todos les impiden el paso".
También acusan que el encargado de la dirección de
averiguaciones previas Moreno Villatoro le dijo al personal de la fiscalía que
tiene 20 "colaboradores", a lista de raya y con eso demuestran que
vienen a saquear la procuraduría.
