martes, 5 de mayo de 2015

Por qué creo que la candidatura de Beatriz Mojica es un error

Siempre he creído en las causas de la izquierda. Por tradición familiar y por convicción personal, he abrazado la idea de un mundo menos desigual y más equitativo. La terrible disparidad que vivimos en México y en particular en Guerrero, mi estado de nacimiento y referente de mi familia y amigos entrañables, ha sido un motivo clave de mi compromiso por actuar, dialogar y argumentar en pro de aquellas cosas que creo, deben cambiarse.

Mi prioridad por defender asuntos que se relacionan con las mujeres y su inserción en la vida pública, me ha llevado a intensas pero interesantes discusiones que han madurado en mí las concepciones un poco ingenuas que durante años sostuve en torno al feminismo y sus propuestas. Abierta al diálogo y las sugerencias, considero que el papel de las mujeres es fundamental en los asuntos de gobierno, pero comprendo que éste resulta incompleto y tal vez riesgoso si sólo se logra con las famosas cuotas de género, las cuales son, en mi opinión, un primer paso.

A estas alturas de mi vida, creo que en la obsesión por ganar espacios de poder, las mujeres perdemos de vista que el asunto no es cuántas de nosotras ocupamos cargos públicos, sino cómo es que los ejercemos. De otra forma, repetimos el patrón de todos aquellos políticos que una vez en el poder, sin saber qué implica gobernar, sólo se les ocurren ideas ridículas, populistas y desastrosas en el largo plazo, amén de las transas y corruptelas que ya nos tienen hartos.

¿Por qué creo que la candidatura de Beatriz Mojica es un error? Porque para mí es evidente que no está lista para enfrentar las gigantescas broncas que tienen a Guerrero en una situación de alarma. No dudo de su capacidad, pero sí de su poca experiencia y del mal momento en el que decidió insistir por la candidatura. Incluso, tengo la impresión que ella fue un simple instrumento de ciertos liderazgos perredistas para deshacerse tanto del grupo de Armando Ríos Píter como del hoy cuestionado Ángel Aguirre. ¿O por qué le faltan tantos apoyos?

Si pienso como guerrerense, no como mujer u hombre, me queda muy claro que las problemáticas que hoy enfrenta nuestro estado no están para experimentos políticos, ni para las decisiones de “prueba y error” que caracterizan a los gobernantes inexpertos. Rogelio Ortega, una decepción en toda la regla, es la prueba fehaciente del daño que los aventureros de la política generan a las sociedades que gobiernan.

Es evidente que Guerrero no puede perder otros seis años probando o repitiendo las fórmulas que hoy lo tienen derrotado. Me importa mucho más que se frene de una vez por todas la violencia indiscriminada y la triste pobreza que caracteriza a nuestro estado, antes que una pírrica conquista de género o de filiación partidista.

Hace poco más de dos años salí de México para estudiar asuntos de cooperación internacional para el desarrollo. La distancia ayuda a comprender algunas cosas. Ahora que regreso, estoy convencida que las sociedades que realmente prosperan son aquellas que cuentan con entornos estables y pacíficos constantes, no las que viven estados de agresión y violencia permanente. Si los guerrerenses vemos más allá de nuestras preferencias inmediatas, es claro que la igualdad económica, política, social y cultural, requiere de un entorno propicio que permita el desarrollo parejo de todos los ámbitos de nuestra vida.

Decidir qué políticos realmente ofrecen la posibilidad de tales condiciones es algo que cada uno de nosostros deberá valorar. Para mí, este no es el momento de Guerrero para una candidata como Beatriz Mojica. La extrema situación requiere gobernantes que no arrastren las tragedias y malos manejos de gobiernos precedentes, y que, además, cuenten con la fuerza que sólo la experiencia otorga y de la cual ella carece.

Me duele decirlo, pero las propuestas y figuras que ofrece el PRD son ya ineficaces para modificar las cosas. El desgaste natural tras los serios escándalos que arrastran sus administraciones, aunado a la aplastante realidad de violencia que todos los días la prensa nos regala, hacen necesario un cambio de timón que traiga alternancia y dé respiro al clima político de nuestro querido y lastimado Guerrero.

Tribunal quita candidatura a Marcial Rodríguez en Morena



5 de mayo 2015

* Declara el TEEG inelegible al ex rector de la Uagro y obliga a su partido a sustituirlo en 48 horas

* Es la segunda ocasión que una sentencia judicial le quita la postulación


Por segunda ocasión en su vida, el ex rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Marcial Rodríguez Saldaña, pierde una candidatura a manos de un tribunal electoral.

En su sesión celebrada este mediodía, el Tribunal Electoral del Estado de Guerrero resolvió por unanimidad declararlo inelegible como candidato a la presidencia municipal de Acapulco, por no haber renunciado al cargo de presidente del comité municipal con 90 días de anticipación, como establece la legislación.

Asimismo, estableció que en 48 horas el partido deberá sustituirlo en la candidatura de acuerdo con la convocatoria que al respecto emitió.

En su reciente visita a Acapulco, Andrés Manuel López Obrador le levantó la mano a Rodríguez Saldaña, y con una votación en la plaza pública, dijo: “se queda Marcial”.

En situación similar, que no regresaron a sus cargos de dirigentes, se encuentran otros candidatos de Morena, como Silvestre Arizmendi, aunque a ellos nadie los ha impugnado.

Además, el Tribunal resolvió que el perredista Víctor Aguirre Alcaide sí puede competir como aspirante a diputado local en Acapulco a pesar de que no vive ni ha vivido en el municipio sino en Tlapa. La impugnación la presentó la diputada federal con licencia, Rosario Merlín.