ago 18, 2014
*La acusación la hizo en una declaración ministerial el
comandante Trinidad Zamora Rojo
*Con otros policías ministeriales ya identificados participó
en el homicidio, según consta en el expediente del caso
*Su testimonio le fue tomado en junio de 2011 y días después
fue ejecutado en Chilapa
Zeferino Torreblanca ordenó el asesinato de Armando
Chavarría, reveló un implicado
*La acusación la hizo en una declaración ministerial el
comandante Trinidad Zamora Rojo. Con otros policías ministeriales ya
identificados participó en el homicidio, según consta en el expediente del
caso. Su testimonio le fue tomado en junio de 2011 y días después fue ejecutado
en Chilapa. También señaló como participante al que era titular de la Auditoría
General del Estado, Ignacio Rendón Romero
Redacción
Chilpancingo
El asesinato del diputado Armando Chavarría Barrera,
perpetrado el 20 de agosto de 2009, fue ordenado por el entonces gobernador
Zeferino Torreblanca Galindo y ejecutado por un grupo de policías ministeriales
de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Así lo dijo en los primeros días de junio de 2011 el
comandante de la Policía Ministerial, Trinidad Zamora Rojo, en una declaración
ministerial rendida ante la Procuraduría e integrada al expediente del caso.
En esa declaración, Zamora Rojo manifestó que participó en
el crimen y declaró que temía por su vida, de acuerdo con fuentes que revelaron
a El Sur el contenido de la información aportada por el jefe policiaco.
Zamora Rojo dijo también que en la organización del
homicidio estuvo implicado el entonces titular de la Auditoría General del
Estado, Ignacio Rendón Romero.
Después de rendir por voluntad propia su declaración, Zamora
Rojo fue asesinado y su cuerpo desmembrado fue arrojado el 17 de junio de 2011
cerca de la sede de la PGJE en Chilpancingo.
Zamora Rojo había sido levantado el 16 de junio por hombres
armados que irrumpieron en la comandancia de la Policía Ministerial en Chilapa,
y al día siguiente apareció descuartizado, con la cara desollada y con unos
dedos dentro de su boca.
Junto a su cadáver fue dejado un papel con el siguiente
mensaje: “sea quien sea… a todos los chaqueteros dedos y chapulines esto va
para todos ustedes del color más fuerte los rojos”.
De acuerdo con las fuentes, el comandante Zamora Rojo
describió a las autoridades la operación efectuada para privar de la vida al
diputado del PRD, y proporcionó los nombres de los otros agentes ministeriales
que mataron a Chavarría Barrera de diez balazos, uno de ellos en la frente.
El periodista Tomás Tenorio Galindo había difundido ya el 14
de mayo de 2012 en su columna “Otro País” que se publica en estas páginas
algunos detalles de la trama urdida para asesinar al presidente de la Comisión
de Gobierno del Congreso del estado, entre ellos que la orden había provenido
de “órdenes superiores” y que el crimen había sido ejecutado por agentes
ministeriales en activo en aquella fecha.
Uno de los agentes que intervinieron en el crimen se hallaba
preso a mediados de 2011 en una cárcel del estado de Guanajuato. El otro, de
nombre “Jacinto”, estaba libre pero también sometido a proceso en aquel estado
por delitos cometidos en esa región.
Como resultado de la declaración de Zamora Rojo, ambos ex
agentes fueron interrogados por representantes de la PGJE, que para ello se
trasladaron a Guanajuato.
La información obtenida ahora por El Sur confirma además que
la Procuraduría de Justicia del estado tiene en su poder una de las pistolas
utilizadas en el homicidio de Chavarría Barrera.
La declaración ministerial del comandante Zamora Rojo se
realizó en los días en que el entonces procurador Alberto López Rosas había
denunciado la desaparición del expediente del caso en el contexto del cambio de
gobierno.
El próximo 20 de agosto se cumplirán cinco años del
homicidio de Chavarría Barrera, quien en el momento de su muerte era presidente
de la Comisión de Gobierno del Congreso del estado, y oficialmente no ha sido
reportado avance alguno de las investigaciones.
Cuando fue acribillado afuera de su casa, Armando Chavarría
se perfilaba como candidato del PRD a la gubernatura y en los meses anteriores
había protagonizado un fuerte enfrentamiento político con el gobernador
Zeferino Torreblanca, quien le retiró la escolta de seguridad oficial que lo
protegía por haber sido secretario general de Gobierno.
Después del asesinato de Armando Chavarría, Torreblanca
Galindo impulsó y pretendió imponer como candidato del PRD a Armando Ríos
Piter, quien hasta unos meses atrás había sido su secretario de Desarrollo
Rural y en el momento del crimen era diputado federal electo.
El gobernador Ángel Aguirre Rivero se comprometió en su
campaña electoral a esclarecer y castigar el crimen, lo que hasta ahora no ha
cumplido.
Aguirre Rivero ha designado a cuatro procuradores – Alberto López Rosas, Juan Manuel Herrera Campos, Martha Elva Garzón Bernal e Iñaky Blanco Cabrera–, pero hasta la fecha el homicidio sigue en la impunidad.
El Sur periódico de Guerrero

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