viernes, 10 de abril de 2015

Si no hay elección, gana la mafia en el poder: AMLO

Foto: MTG


• Anuncia el candidato que estará un año como asesor de Pablo Sandoval si gana la elección
• Los padres de los normalistas propondrán al procurador y al secretario de Seguridad; los maestros, al de Educación

Por HERCILIA CASTRO Y ROBERTO RAMÍREZ BRAVO

Acapulco, 27 de marzo. El líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, manifestó que “si no hay elección, gana la mafia en el poder”, al dirigirse ante sus simpatizantes y visitar el puerto de Acapulco, como parte de la gira en apoyo al candidato a gobernador por ese partido, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.

En cambio, propuso que Sandoval hable con los maestros de la Ceteg para que ellos nombren al próximo secretario de Educación, y a los padres de los normalistas que ellos propongan al procurador de Justicia y al secretario de Seguridad Pública.

También se deslindó del PRD, de Movimiento Ciudadano y “de Zeferino Torreblanca, del PAN”. Con todos ellos, dijo, “no tenemos nada que ver”.

Aunque con unos minutos de retraso, López Obrador fue recibido por cientos de ciudadanos, que al verlo bajar de la camioneta, mostraron que siguen simpatizando con su líder, todos indiscutiblemente, querían foto con el ex candidato. No así con Pablo Sandoval, candidato a gobernador por ese partido a quien vino a reforzar.

“Obrador, Obrador, Obrador”, se repetía una y otra vez, y como en todos sus mítines, el arribo al templete se retrasaba pues tanto adultos mayores como jóvenes buscaban tomarse una foto con el ex candidato presidencial.

Ya en el templete, el candidato a alcalde por Acapulco, Marcial Rodríguez quiso animar con su discurso, diciendo que con López Obrador y con Pablo Sandoval, “vamos a ganar”, pero fue abucheado por seguidores de Arturo Flores Mercado, el otro que se inscribió como precandidato y que fue rechazado por la dirigencia nacional. Al concluir su discurso, con el semblante desencajado, Rodríguez Saldaña ocupó su lugar en el presídium y López Obrador lo abrazó, en un abrazo largo y protector.

Luego vino Sandoval Ballesteros, con un discurso breve y esforzado en el que señaló que ha recorrido el “verdadero Guerrero” y sabe que la gente vive en pobreza extrema, y en la desigualdad, resultado de las políticas neoliberales.

Abajo, dos grupos peleaban a gritos, unos gritando porras para Marcial, y otros a favor de Flores Mercado. Otros más, gritaban “Pablo, Pablo, Pablo”, “Obrador, Obrador, Obrador”.
La ocasión también sirvió para que la militancia conociera a sus candidatos y candidatas a las diputaciones federales y locales, quienes fueron presentándose de uno en uno. Dos aspirantes, una del distrito IV federal, Rocío Carrasco, y la otra del IV local, Leticia Castro, leyeron un discurso, y ambas fueron abucheadas. A la segunda le gritaban que no leyera, y como no hizo caso, los seguidores de Flores Mercado extendieron una cartulina con una sola palabra: “burra”. Ella les correspondió con una sonrisa y un gesto de caracolitos con ambas manos.

En el turno de López Obrador, la gente se desbordó como en pasados momentos electorales, a gritar “estamos contigo”, pero otros siguieron gritando consignas contra Marcial, y cada vez que el dirigente hacía alusión a la corrupción, los gritos arreciaban, hasta que él se dirigió hacia la esquina donde estaban los seguidores de Flores Mercado y los encaró.

-El pueblo está en pie de lucha en todo el país, se está demostrando que hay un repudio generalizado… -comenzó a decir López Obrador.

-¡A Marcial! –le terminaron la frase desde abajo.

-¡A Peña Nieetoo! –concluyó el dirigente, firme y arrastrando las vocales para que quedara claro. Luego agregó: “¿no será que ese fue el que los mandó a ustedes aquí?”, y se desataron los gritos de “¡Arturo, Arturo, Arturo!”

López Obrador hizo un recuento de los fraudes del grupo Higa, la empresa constructora de la Casa Blanca de Angélica Rivera. Señaló, que en todo el país, hay “un rechazo generalizado a Enrique Peña Nieto”.

Ejemplificó que hay 24 mil millones de pesos en remesas que recibe México de los migrantes, y de ese recurso, alcanzaría para dar 12 mil pesos mensuales por familia.

Sin embargo enfatizó en que esas cifras no se conocen porque “quieren que nos acostumbremos, que la gente no sepa”, ya que quienes están gobernando ven como un botín el presupuesto público.

Dijo que ha recalcado cuando lo entrevistan al respecto de la captura de algún capo –como El Chapo, o el Zeta 42- que está bien que los atrapen, pero falta detener al “Cártel de Los Pinos”.

“El problema es la corrupción. Y yo no vengo aquí a Acapulco a decir mentiras”, dijo ante los acapulqueños y costeños que lo acompañaron esta tarde frente al derrumbado Zócalo.
Mientras hablaba, López Obrador dijo que en el mitin estaban agentes de Gobernación tomando notas de sus palabras. “Apunten bien, escriban bien, qué es lo que estoy diciendo, que Peña es un ladrón. Pero no vengo a eso, vengo a reafirmar que tengan confianza, que si acabamos con la corrupción, salvamos a México, sacamos adelante al país”, les dijo.

Abajo en una esquina, seguían con porras a Flores Mercado. En un momento López Obrador hizo alusión a que quien manda es el pueblo, y abajo respondían: “No es cierto, está Marcial”.

Casi al finalizar el mitin, López Obrador subrayó que le deseaba suerte a Luis Waltón Aburto, hoy candidato a gobernador del Movimiento Ciudadano (MC), quien“nos despreció” pues “pensó que era poca cosa Morena, que siga su camino”, y se deslindó totalmente de alguna relación con el hoy candidato por el PAN a la alcaldía y ex gobernador perredista, Zeferino Torreblanca Galindo, y del Partido de la Revolución Democrática.

También se refirió a los padres de los normalistas de Ayotzinapa, que plantean que no haya comicios. “Nosotros queremos que se vaya a elecciones. No coincidimos con todo respeto, que no haya elección”, enfatizó, y precisó que quienes están en esa postura son “de ultra izquierda, muy radicales”.

Dijo que “la mafia en el poder” organiza un partido de futbol entre México y Brasil para el mismo día de la elección para evitar que la gente vote, y “al mismo tiempo, y eso es lo extraño, pero más que nada yo creo que es confusión de los que se dicen de izquierda, que son de ultra izquierda, muy radicales, están también llamando a que no se vote”.

Dijo que los padres de los estudiantes desaparecidos deben entender que si ellos están buscando a sus hijos “nosotros podemos todos ayudar y que el gobierno de Guerrero tome esa causa, que ellos sean, los padres, sus asesores, los defensores de derechos humanos, que propongan quién será el próximo secretario de Seguridad Pública, y lo mismo que Pablo hable con los maestros de Guerrero, del magisterio democrático, para que se les diga que ellos van a proponernos al próximo secretario de Educación de Guerrero, y que vamos a ir juntos en una alianza con organizaciones sociales”.

Recalcó que al no haber elecciones en la entidad, “gana la mafia en el poder” por lo que “hay que renovar al pueblo. Sólo el pueblo puede salvar al pueblo. Con la democracia”.
Abajo, había gritos de reclamo a César Núñez Ramos, dirigente del Morena estatal. Del grupo de Flores Mercado, había quienes estaban atentos al discurso de López Obrador y a cada propuesta lanzaban un descalificativo. Dijo el dirigente que habría pensión para adultos mayores y aquellos respondían: “no alcanza”; dijo que habría becas para los estudiantes de preparatoria, y “hasta no ver no creer”, gritaban; que habrá plazas para todos los que estudien en la normal y los otros: “atolito con el dedo”. Y López Obrador decía que habría trabajo y empleo para todos, y abajo: “que lo firme en una minuta”. Una muchacha que portaba una playera con la leyenda Morena, encaró a los murmuradores: “Ustedes son del PRI, qué”.

López Obrador anunció que en 2016 vendrá a vivir a Guerrero para fungir como asesor de Sandoval Ballesteros por el lapso de un año, con un plan contra la pobreza, mismo que presentará ya definido el próximo mes, pues regresará a la entidad. Ese fue el momento en que más se unificaron las porras en torno a López Obrador, quien anunció que sólo estaría en la entidad un año porque en 2017 otra vez haría un recorrido por todo el país porque “la tercera es la vencida”.

Para el final López Obrador preguntó si apoyarían a cada uno de los candidatos: A Pablo Sandoval, todos levantan la mano; a Rocío Carreño “¡noooo!”, a Sol Salgado, “¡sí!, ¡no!”; a Rosa Iris Balbuena “¡viene del PRI!”, a Leticia Castro, “¡no, esa menos!”, a Jonathan Márquez, “¡noo!”, a Juan de la Cruz, “¡no!”, a Juan Carlos Manríquez “¡ese sí estuvo en Morena!”, a Silvestre Arizmendi,”¡ ese también estuvo en Morena!”; a Aurora Román Ocampo, “¡sí, los demás fuchi!”, a José Dante Ríos, “¡puros que no están en Morena!”.
“A ver, viene la buena –dijo López Obrador-: levanten la mano los que estén con Marcial Rodríguez (y poco más de la mitad de los asistentes lo hizo); los que estén en contra (y se alzaron un poco más de una decena de manos). Se quedó Marcial”.

Los opositores gritaban le gritaban al dirigente, quien retomó su discurso: “¡no te conviene!”, pero era tarde: ya habían sido derrotados por las manos alzadas.

El mitin acabó pasadas las 7 de la tarde, con más porras para López Obrador, como si fuese ya su campaña presidencial del 2018.

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