El Sur Periódico de Guerrero
Redacción mar 28, 2015
La gente no va a votar por las siglas, opina el candidato a
gobernador por el Partido Humanista. Le apuesta al voto reflexionado de los
ciudadanos. “El zeferinismo creyó que me había hecho y me quisieron destruir”,
acusa. Estuvo “en el gabinete social, no
en el financiero”, dice sobre los señalamientos de corrupción al gobierno de
Aguirre. Lo cuestionan “cada vez menos” por la represión en que murieron dos
estudiantes de Ayotzinapa, afirma. El PRD terminó aliado de aquellos “contra quienes iniciamos una lucha,
que en Guerrero fue sangrienta”
Acapulqueño, abogado por la UNAM, de 60 años. Casado y padre
de dos hijas. Hijo de Alfredo López Cisneros, quien entre 1950 y mediados de
los 60 funda en el puerto el Comité de Lucha contra la Carestía y la Unión
Inquilinaria de Acapulco, que lo convierte en un fuerte líder social, tanto que
el 10 de enero de 1958 el entonces candidato presidencial del PRI, Adolfo López
Mateos, respaldó y legitimó la ocupación de los terrenos de la barranca de La
Laja, que encabezó quien desde entonces sería conocido como El Rey Lopitos.
López Cisneros, con los miles de colonos que moviliza, tiene fuerte influencia
entonces en la vida política y el PRI, que busca su aval para las candidaturas.
En 1966 es electo síndico en el gobierno municipal de Martín Heredia Merckley.
Es asesinado en agosto de ese año, en un crimen con la sospecha de que se
buscaba contener su ascenso político.
Alberto López Rosas fue presidente de la Barra de Abogados
en 1989-1990. En 1992, secretario de Gobierno en el Ayuntamiento que encabezó el priista René
Juárez Cisneros. En 1997 fue candidato a diputado federal por el distrito 04 de
Acapulco, a propuesta del Frente Cívico de Acapulco (FCA), fundado por el empresario
Zefe-rino Torreblanca Galindo, con quien posteriormente en 1999 disputa la
candidatura por el PRD a la presidencia municipal, nominación y elección que
gana el segundo. En 2002 finalmente es candidato impulsado por el mismo FCA,
gana la elección y es presidente municipal en el trienio 2002-2005. Al término
de su mandato, Zeferino Torreblanca, ya gobernador (2005-2011), inicia un
proceso en su contra por presunto desvío de recursos en su administración, y en
junio del 2009 la Contraloría del Estado lo inhabilita por tres años para
ejercer cargos públicos. En marzo del 2010 López Rosas presenta una constancia
de la Secretaría de la Función Pública federal, que determina que dicha
inhabilitación no procede, pero dicho proceso lo mantuvo alejado de la
actividad política. Incluso el PRD en el 2010, todavía bajo influencia del
gobernador Torre-blanca, eludió habilitarlo para candidato. Buscó ser candidato
del PRD al gobierno del estado en las elecciones del 2011. Declinó por Ángel
Aguirre, quien lo nombró procurador de justicia en su primer equipo de
gobierno. Cargo efímero, pues renunció para que procediera la investigación
federal por la muerte de dos estudiantes de la normal de Ayotzinapa durante el
desalojo policiaco a un bloqueo en la Autopista del Sol el 12 de diciembre de
ese año, del que afirma, sale limpio. Ahora, es candidato a gobernador por el
Partido Humanista, que lo nomina sin haber tenido militancia y donde aparece de
forma sorpresiva, aunque sostiene que su campaña no será “simbólica”.
Con el PRD rompimiento, no
deslinde
–Su candidatura empieza luego de un deslinde con el PRD por
los hechos de Iguala. ¿Es un deslinde político o porque ya no tenía espacio en
ese partido para hacer carrera política?
–Mi postura en relación al PRD no fue de deslinde. Fue de
rompimiento con un partido que vino de menos a más y ha terminado en menos.
Tuvo un momento de cúspide, por lo que representaba para la sociedad, y a mi
juicio terminó en plena y en franca alianza con aquellos contra quienes
iniciamos una lucha, y en Guerrero muy sangrienta. No he estado de acuerdo con
la forma en que se ha conducido en los últimos años, tanto en la dirigencia
nacional y estatal. Yo competí en el 2002 y en 1997 solo con el PRD. Conmigo no
ha habido alianzas con otros partidos y en las dos ganamos. Pero en el 2010 el
PRD me cerró las oportunidades de seguir compitiendo y sin embargo no me fui
del partido. Yo tuve como mayor ofensa del PRD el que habiendo acudido al
Tribunal Federal Electoral al reconocimiento de militancia y habiendo obtenido
una resolución favorable ordenando al PRD me incluyeran en su padrón, no acató
esa resolución, la burló y yo no puedo estar en un partido que no solamente me
niega mi militancia, sino que inclusive descarte un mandato de la máxima
autoridad judicial del país en materia electoral.
–¿Pero todo eso viene desde Zeferino Torreblanca que intenta
suspenderle sus derechos políticos por presuntas irregularidades en su periodo
como alcalde, no?
–Yo creo que me enfrenté a un grupo…
–¿Todavía queda zeferinismo en ese PRD?
–Queda muy poco, realmente. Más bien queda casi nada del
zeferinismo en la entidad y muy poco en el municipio. Me parece que el grupo
zeferinista es un grupo muy inmaduro y políticamente impreparado. Desde su
punto de vista, ellos pensaron que me habían hecho. Olvidaron la historia de mi
padre. Mi propia historia hasta el momento y se circunscribieron a una
percepción equivocada, en el hecho de que si ellos me hicieron ellos me podrían
destruir. Yo he dicho y lo sigo diciendo, que mi padre me ha ayudado a ganar
elecciones, porque la popularidad que él levantó me la endosan en una gran
medida. Además, mi participación en la Barra de Abogados como abogado litigante
me permitió tener un prestigio por mi disciplina y ellos no lo tomaron en
cuenta.
–¿Se siente usted identificado con algunas propuestas de
este partido de reciente creación o es solamente una salida personal a raíz de
lo que usted llama un rompimiento con el PRD?
–Cuando renuncio al PRD había renunciado prácticamente a ser
aspirante. Y sin partido es muy difícil ser candidato independiente, no estaba
en mis planes por lo mismo. El Partido Humanista me invita, conozco un poco más
de ellos. De entrada la política es humana, la política está destinada al bien
común de los seres humanos. En esencia me identifico en forma y en fondo porque
los partidos políticos se han olvidado de la esencia del humanismo.
–¿Y cree realmente que vaya a tener una campaña competitiva
en estos tres meses con un partido de reciente creación que la gente no conoce?
–Yo creo que los tiempos marcan otros patrones de
comportamiento y de actitudes. Hoy la gente no va a votar por los partidos, no
va a votar por siglas, va a votar por perfiles. Los perfiles son importantes,
por eso me animé más a participar, a aceptar esta invitación y creo que tenemos
los mejores proyectos y somos de los más conocidos en el ámbito social de
Gue-rrero.
El PRI y el PRD, con desgaste
–¿No cree que los partidos tradicionales tienen ya su voto
compacto?
–Creo que cada partido trae su voto duro, pero no es
suficiente para ganar. Ahora también el voto duro está indeciso. Tanto los
partidos fuertes, el PRI como el PRD, traen su desgaste por el ejercicio de
gobierno. Nosotros vamos a un voto reflexionado, el voto ciudadano. Por ello
nosotros no hacemos concentraciones, porque al hacerlas tenemos que mover a la
gente. El Humanista no nace como un partido de masas, nace como un partido
ciudadano, por lo mismo marcamos diferencias.
–¿Y le van alcanzar tres meses?
–Nos va alcanzar y estamos ya en ese ejercicio. No hemos
parado. Hemos recorrido prácticamente el 75 por ciento de la entidad. Entre el
11 de abril y el 18 habremos de estar en Chicago, en Atlanta, en Los Ángeles,
acercándonos al voto migrante. No seremos propiamente candidatos de (anuncios)
espectaculares, seremos candidatos de a pie.
“Me hace diferente la experiencia de haber gobernado
Acapulco. Me ha dado una experiencia que quiero poner al servicio del estado.
Lo hicimos en Acapulco, 50 mil millones de inversión privada hablan de que
podemos trabajar arduamente por que Guerrero salga de ese atraso ominoso que
nos indigna”.
“Deslindarme de Aguirre sería una cobardía”
–Ante estos ciudadanos que hay que conquistar o hay que
atraer, tiene usted dos antecedentes que se los van a sacar: la represión a los
estudiantes de Ayotzinapa cuando usted era procurador y haber regresado después
como secretario del Trabajo al gobierno de Ángel Aguirre, que ahora esta
identificado con la corrupción.
–Mis adversarios buscarán rentabilidad en nuestras supuestas
debilidades. Ese es su trabajo pero no es el ánimo de la sociedad. Tan no lo es
que hemos recorrido casi el 75 por ciento del estado sin ningún incidente. No
voy a entrar a una guerra sucia y yo espero que tampoco mis adversarios lo
hagan.
–¿Se deslinda del gobierno de Aguirre?
–No me puedo deslindar. Sería cobardía. Yo simplemente digo
que sea la justicia quien hable. No creo en la justicia mediática ni en juicios
sumarísimos. Si hay responsabilidad, que pague. No pue-do aceptar un juicio
mediático cuando vemos que los alcaldes detenidos en Michoacán durante el
gobierno de Felipe Calderón ya están libres.
“Yo pertenecí al gabinete social, no al financiero. De Ángel
Aguirre sólo recibí respeto y le he brindado respeto. Pero no puedo marcar un
deslinde primero porque no hice nada indebido ni me hizo cómplice de nada.
Estoy esperando que hablen los jueces para tomar mi opinión”.
–Aguirre quedó estigmatizado por el caso Ayotzinapa, ¿y
usted?
–Cada día menos. Yo he dialogado con muchos de los que
estuvieron en ese evento del 12 de diciembre (del 2011). Los que fueron saben
quiénes son los responsables (de la muerte de dos estudiantes durante el
desalojo a la Autopista del Sol).
–¿Quiénes son?
–Esa pregunta me la hizo el Ministerio Público Federal aquel
26 de diciembre, cuando fui a declarar diez horas. Les dije, ‘a ustedes les
toca investigar, yo solamente les puedo decir quiénes no fueron, pero a ustedes
les toca investigar quiénes fueron’.
–¿Tuvo errores durante el lapso que tuvo usted la
investigación?
–Nosotros hicimos una investigación encaminada a esclarecer
los hechos. Lamentablemente fui se-parado o me separe del cargo el día
siguiente, pero nosotros teníamos identificado al actor material del incendio
de la gasolinera. Inmedia-tamente giramos orden de presentación que no se
ejecutó cuando yo ya salí de la Procuraduría.
–¿Fueron estudiantes de Ayot-zinapa?
–No. Los estudiantes no tienen relación con el incendio. Esa
marcha no era so-lamente de estudiantes, sino de líderes de diversos grupos
sociales. Los estudiantes normalistas fueron los que pagaron las consecuencias
de esos excesos
–Otro hecho que deja pendiente como procurador es el caso
del asesinato del diputadi Armando Chavarría, ¿hasta dónde hubiera llegado? ¿Lo
hubiera dejado Aguirre?
–Tuve muchos asuntos muy delicados y nunca recibí
instrucción del gobernador Ángel Agui-rre, para que no avanzara. Solamente me
llegó a decir, ‘fundaméntalo bien’. Nunca recibí una contraorden.
–Digamos, si lo hubieran dejado seguir, ¿alguien no sería
candidato a alcalde hoy?
–Eso ya no puedo yo decirlo. Lo tiene que decir la autoridad
competente. Para mí este caso concluyó, yo pedí licencia a la Procuraduría.
Todo lo demás corresponde a las autoridades en funciones.
“En Acapulco dejé buena imagen”
–El respaldo que busca incluye Acapulco, ¿cree que dejó una
buena imagen como alcalde?
–Me lo dice la gente. Acabo de estar en el mercado El
Parazal y la gente me recibió con un gran respeto y en algunos casos con
afecto. Me lo dice Acapulco y mi principal fortaleza está en Acapulco.
Yo sin
presunciones creo que hemos hecho el mejor gobierno de Acapulco en los últimos
años, aun antes que el de Zeferino.
–Pero también fue criticado su gobierno…
–Mis propios detractores, los que creyeron que me hicieron,
son los que creyeron que me podían destruir. Fueron quienes me generaron un
desprestigio inventándome propiedades inexistentes. La gente hoy valora mi
gobierno y les puedo señalar las cuatro plantas tratadoras o haber ejecutado el
proyecto El Mirador para llevar agua potable a las colonias del anfiteatro.
Aplicamos el programa Apoyo Municipal a Adultos Mayores. Podríamos mencionar la
cantidad de calles pavimentadas, la ampliación del relleno sanitario.
Obviamente, mis adversarios me querían destruir, pero que la sociedad reconoce
los avances que tuvimos: casi 50 mil millones de inversión privada. Con
nosotros llegó Carrefour, ahora Chedrahui, Coppel, La Isla, Fórum Imperial,
Galerías Diana, las agencias de vehículos de El Farallón.
Con Manuel e Ingrid, errores administrativos de la Semarnat
–¿Y en las inundaciones en la zona Diamante que dejaron
Manuel e Ingrid, cuál fue su responsabilidad?
–Yo creo que ahí desinformaron al presidente Enrique Peña
Nieto. Les voy a decir: ni un muerto, ni una casa destruida. ¿Qué ocurrió en
esa zona? Un pésimo manejo de políticas de control de aguas, esa es la razón.
Que no nos lleguen con especulaciones, linchamientos. Primero, dos lagunas, dos
ríos, un mar enfurecido y lluvia tan intensa que no se ha registrado en casi
100 años. Hubo pérdidas de enseres domésticos, susto comprensible, pero ni una
casa se cayó. En Chilpancingo se cayeron, hubo uno o dos muertos, pero la
tensión se enfocó en Acapulco. ¿Por qué no abrieron la barra, por qué no
cambiaron la simbología de color? La barra debió haberse abierto. Sin embargo,
no hubo una decisión oportuna. Al presidente Peña Nieto lo desinformaron,
Semarnat tuvo una responsabilidad. Fueron errores de carácter administrativo,
no de autorización de construcción. Puede ser que en algunos se hayan excedido
en el cambio de uso de suelo, pero estos vienen desde 1999 y 2000, en lo que yo
no tengo nada que ver.
–¿Ni en el terreno a un lado de Metlapil, que si hubo cambio
de uso de suelo, de zona agrícola?
–Hubo cambio de uso de suelo con la autorización de la CFE,
Semarnat, Conagua y de la CAPAMA. Sí hubo factibilidad solamente para un numero
determinado de viviendas. Era una venta anticipada que ya se había hecho para
maestros, donde si no se autorizaban perderían el costo de su inversión. Fue
algo que tuvimos que cuidar y terminamos cancelando esa licencia.
La policía de Acapulco, atendida tardíamente
–El presidente dice también que los gobiernos estatales son
omisos en el combate al crimen organizado, y lo dicen en particular por
Guerrero, pero también los alcaldes tienen su parte, ¿no pueden hacer mucho los
alcaldes ante el crimen organizado, son
susceptibles de ser presionados para entregar el manejo de la policía al
crimen?
–Yo creo que hubo un quebranto al artículo 115
constitucional, que lejos de fortalecer a estas corporaciones con políticas
destinadas al combate a la delincuencia, concentraron sus fuerzas en el gobierno
federal. Dejaron a muchas corporaciones en municipios en manos de la
delincuencia. El problema es de estructura, los policías municipales, en la
mayoría de las corporaciones, carecieron siempre de una infraestructura,
quedaron sueltos. No hubo una política que los atendiera y que los depurara en
su momento, pero como muchas de las áreas
que han sido descuidadas como la de educación, se aplicaron con las
corporaciones municipales políticas simuladas. Mientras al personal al servicio
de los ayuntamientos se les incorpora al ISSSTE, fue muy tardío el apoyo social
a los policías de Acapulco. Puedo decir que fueron políticas no atendidas
oportunamente, que descompusieron a las corporaciones y estamos pa-gando el
costo de esos descuidos.
Comisión de concordia y pacificación para Guerrero
–En esta campaña tendrá que hacer un diálogo de inmediato
porque hay grupos que no apuestan a la elección: padres de Ayotzinapa, CETEG,
¿qué les va a decir?
–Voy a solicitar a gobierno de la Republica la formación de
una Comisión de Pacificación y Con-cordia para Guerrero, integrada, obviamente
si lo aceptaran, por Juan Ramón de la Fuente, José Woldenberg, Elena
Poniatowska… Debo reconocer que en Guerrero no hay interlocutores, y al no
existirlos tenemos que acudir a hombres y mujeres de capacidad intelectual,
para que sean los puentes que permitan el diálogo con estas organizaciones y
podamos llegar a acuerdos.
–Por su trayectoria en la izquierda, el gobernador sustituto
Rogelio Ortega, ¿estaría fallando como interlocutor?
–No ha sido lo suficientemente eficaz en el resultado
esperado y entiendo que el ejercicio de gobierno desgasta, pero también es
cierto que la izquierda organizada no existe en Guerrero, y al no existir la
izquierda organizada no hay interlocutores. Por eso es necesario acudir a otras
instancias.
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