miércoles, 25 de marzo de 2015

• ¿El teléfono descompuesto y el INE?




El voyerista
Por Alfredo Guzmán

Los que estudiaron Ciencias de la Comunicación, saben qué significa el teléfono descompuesto. Es un ejercicio, donde se le transmite a una persona un mensaje verbal, y ésta tiene que regresar y repetirlo a otra persona y así sucesivamente, el mensaje seguirá hasta que se termine la fila de participantes. Y al final se solicita al último que recibió el mensaje, que diga lo que le dijeron y se compara con el primer mensaje y se identifica cómo es que el mensaje sufre deformaciones terribles. 

Se manipula el primer mensaje al contacto con las personas.

En lo anterior influye el contexto de cada quien, la percepción que se recibe y cómo se cambia o se adapta el mensaje y se deforma. En esto no hay truco. Es natural.

En comunicación, es obligado, quien se dedique a ello profesionalmente, a no quedarse con la primer y única fuente, sino buscar a la contraparte. No hacerlo, es la mejor forma de manipular la información, con fines diversos. Sobre todo en temas delicados.

Cuando es denuncia, no hay problema. Se lanza y ya. Pero cuando toca temas sensibles, delicados, peligrosos, cuya manipulación o exhibición, puede generar conflictos, es obligado. No es ético, pues.
Nota de primera plana y motivo de escándalo fue conocer que el Instituto Nacional Electoral (INE), organismo responsable de organizar las elecciones en todo el país, había notificado a una madre de familia de Tixtla, que su hijo, un joven que aún se desconoce su paradero, había sido insaculado para que se le pudiera considerar en la organización de la casilla cercana a su domicilio en las próximas elecciones. Lo anterior, no ocurrió nunca, pero esa percepción es la que predomina.

La insaculación, es un procedimiento que realiza una máquina, (computadora) que contiene la lista nominal y elige a ciudadanos, para organizar la casilla.

En efecto, el pasado 7 de febrero del 2015, el programa del INE eligió a 37 mil 632 ciudadanos pertenecientes al Distrito 7, con cabecera en Chilpancingo, cuya letra del apellido iniciara con “V”, pero como no se completaron, siguió X, Y y Z hasta llegar a la “A” y ahí elige a Adán Abraján Cruz, quien es uno de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa.

Cuando se conoce la lista de los 37, 632 de la primera insaculación, se detecta que hay 4 jóvenes que aparecen en la lista de desaparecidos de Ayotzinapa. Se opta por no notificarlos, para evitar problemas. Una supervisora de Tixtla, familiar político de Adán, es quien lo detecta e informa al Distrito 7, donde pertenece Tixtla.

La notificación se reserva y no se entrega, pero se supone que la misma supervisora, lo comenta con su hermana, que es cuñada del padre del joven desaparecido. La madre del joven, se entera y reserva el dato, más de un mes, pero se supone que lo comenta en una asamblea y ahí, es donde “alguien” detecta que si se manipula, el dato, surge un escándalo.

Hasta que hace unos días, aparece una denuncia en el periódico Reforma, que indica que el INE notificó en esos días a la madre, lo cual es falso. Pero de ahí surge un escándalo y una manipulación. 

“INE elige a normalista desaparecido para estar en casilla” Y se deja entrever que eso afectó a la madre, lo cual es normal, comprenderlo. Pero hasta eso se manipula.

Se entiende que si hubiera ocurrido, hubiera sido una falta total de respeto. Al luto de todos.

No fue así, pero así se hacen los chismes. ¿Qué ocurrió, no sé?

Pero la manipulación de la información, provoca más daño que si en realidad hubiera ocurrido la notificación a la madre. Y a río revuelto, ganancia de pescadores.

“Qué poca madre” “Son chingaderas” “Pinche INE” “Chinguen a su madre” “Ayotzi vive” “No a las elecciones” y cosas por el estilo. Surge como deformación de una información manipulada.

La manipulación que se realiza del hecho, generó más daño, que si en realidad, el INE, hubiera acudido a la casa del joven y preguntarle por él a la madre. Lo cuál hubiera sido, poca madre.

La percepción del evento, es que el INE, es insensible al dolor de las madres. Que no tiene respeto por el dolor y el duelo por la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa. El Distrito 7 y su personal, quizá sean los únicos funcionarios del INE en Guerrero, que han manifestado públicamente su apoyo, solidaridad y entendimiento por la desaparición de los jóvenes estudiantes. Pusieron una manta con un letrero que decía “Nos faltan 43 en el padrón electoral” y cosas por el estilo.

Eso les ha provocado conflictos con el INE nacional y local.

Pero, bueno, como en esto, también hay que manipular, que viva la manipulación.
A verdades a medias, mentiras completas.

Gracias. 

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