CARTA PUBLICADA EN EL ESPACIO DEDICADA A LOS LECTORES DE El Sur periódico de Guerrero
12/Oct/2014
Señor director:
A Tomás Tenorio.
Callar sería cobardía o cuando menos hacer cierto el dicho
tan popular “del que calla otorga”, y siendo tú lector asiduo me permito
disentir de la opinión que viertes en tu columna Otro país, que titulas
Aguirre, a la sombra de Caballero Aburto y Figueroa Alcocer, edición del 10 de
octubre pasado.
Ángel Aguirre Rivero tiene autoridad política para salir al
paso de cuestionamientos que se le formulen, sin embargo soy parte de su equipo
de trabajo y eso me motiva a exponer mi opinión con relación a tus apreciaciones
y en la especie preciso que los personajes que mencionas como Caballero Aburto
y Figueroa Alcocer vivieron una realidad en su momento muy alejada a la del
actual gobernador. En efecto, los hechos de 1960 que marcaron el declive del
general Caballero Aburto se enmarcaron en la muerte violenta de universitarios
en claras demandas de la autonomía universitaria en reclamo con sentido social
y de interés colectivo y en ese escenario ocurrió la masacre de jóvenes por el
Ejército, quienes intervinieron por el carácter de general de Caballero Aburto.
En el caso del ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer los
campesinos masacrados acudían a una manifestación al municipio de Atoyac en
demanda de la aparición de un compañero y de reclamo de fertilizante, cuando fueron
interceptados por elementos de la Policía Estatal uniformados, alterándose la
escena del lugar de los hechos. No hubo duda de la participación de elementos
estatales. Eso fue lo que le afectó.
En el caso de Iguala los jóvenes normalistas no acudieron a
alguna movilización, reclamo o demanda social, en contra del ejecutivo del
estado, según versión la causa de su presencia en Iguala fue para recolectar
fondos (boteo) y llevarse algunos autobuses en preparación de la conmemoración
de los hechos de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968, nada que ver con reclamo
al gobierno del estado y lo que ahí ocurrió es sujeto de investigación pero lo
que queda claro es que, al parecer, la agresión provino de supuestos policías
municipales y sicarios. Ninguna intervención de elementos estatales es
registrada, que se les reproche.
Finalmente los hechos ocurridos el 12 de diciembre del 2011
en el entronque con la autopista del Sol en Chilpancingo, en cuanto a su
investigación, ésta fue manipulada por Genaro García Luna y por el aún
presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Raúl Plascencia,
para proteger a la Policía Federal y como ahora, hacer responsable al gobierno
estatal. Nada comprobó la responsabilidad de corporaciones estatales en esa
tragedia.
Es notable que el título de tu artículo no corresponda al
contenido del mismo. Creo que la razón debe imponerse a la pasión y en el caso
que me ocupa al revisar la historia, podríamos concluir en el escenario del
actual gobernador y de los dos ex gobernadores son completamente distantes,
aunque tu estado de ánimo suspire por igualarlos. Con respeto.
Atentamente

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